4 de abril de 2020
12 de agosto de 2008

La nueva lanzadera espacial norteamericana se retrasa

La nueva lanzadera espacial norteamericana se retrasa
NASA


 

   WASHINGTON, 12 (OTR/PRESS)


   El Orion, nuevo vehículo espacial estadounidense, no podrá estar en servicio como se esperaba para el año 2013, y no será hasta un año después cuando pueda empezar a realizar los traslados de astronautas a la Estación Espacial Internacional en sustitución de las viejas 'shuttle', que quedaran fuera de servicio en dos años. El motivo no es otro que la falta de presupuestos de la agencia espacial estadounidense, la NASA.


   El vehículo de exploración espacial Orion forma parte del Programa Constellation, con el que Estados Unidos quiere contar además con el cohete Ares, capaz no sólo de enviar la futura nueva cápsula hasta la Estación Espacial, sino también, en su versión más potente, poder poner en el espacio una nave que permita el regreso del hombre a la Luna. Inicialmente, se esperaba para septiembre de 2013 el primer lanzamiento de la Orion, que ya no es un avión espacial sino un diseño modernizado de las cápsulas Apollo.


   Sin embargo, "la ventana de oportunidad para nosotros de acelerar el desarrollo de Orion se ha cerrado", según admitió  el responsable del proyecto, Jeff Hanley, en rueda de prensa celebrada en el Centro Espacial Johnson, en Houston. Estados Unidos está obligada a retirar del servicio en 2010 las antiguas lanzaderas 'shuttle', por lo que el trasiego de astronautas con la Estación Espacial quedará unos años a expensas exclusivamente de las Soyuz rusas. Inicialmente, la Orion no estaría lista antes de 2013.


CUATRO AÑOS SIN NAVES TRIPULABLES


   La NASA había intentado reducir ese hueco en que Estados Unidos no contará con vehículo espacial tripulado, pero eran necesarios fondos presupuestarios adicionales para conseguirlo, que el Congreso de Estados Unidos no ha aprobado. De esta forma, la agencia espera ahora mantener un calendario que permita enviar al Orion a la Estación Espacial para septiembre de 2014, según explicó Hanley. La fecha tope que el Congreso dió a la NASA para traducir el dinero gastado en este proyecto en una nave capaz de hacer el trabajo de las 'shuttle' finaliza en marzo de 2015.   


   Como resultado del nuevo calendario, la NASA se verá obligada a renegociar varios contratos con las compañías privadas a las que se ha adjudicado el desarrollo del Programa Constellation, cuyo objetivo final es la vuelta del hombre a la Luna hacia 2020. Entre estas firmas figuran Lockheed Martin, que desarrolla la nave Orion, y otras como Boeing y Pratt & Whitney.


   Orión podrá transportar a cuatro tripulantes para las misiones a la Luna y más tarde podrá apoyar las transferencias de tripulación para las misiones a Marte. Aunque con la forma de antigua cápsula espacial, estará equipada con la más novedosa tecnología. Su forma cónica permitirá un regreso más seguro y fiable a la Tierra que las actuales 'shuttle', máx expuestas al calentamiento en la reentrada a la atmósfera. La nave medirá casi cinco metros de diámetro y tendrá una masa de cerca de 25 toneladas. En el interior tendrá más de 2,5 veces el volumen de una cápsula Apolo.