8 de julio de 2020
24 de enero de 2006

Oceanografía recomienda que los residuos de las desaladoras se viertan al mar en superficie para reducir su impacto

MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los vertidos de salmuera (concentración elevada de sal marina) procedentes de las desaladoras tienen menos impacto ambiental si se realizan en la superficie del mar, ya que el grado de dilución es mayor, según explicó ayer a Europa Press el director del Centro Oceanográfico de Murcia del Instituto Español de Oceanografía (IEO), Julio Más. "El vertido tiene que ser en superficie para que en el proceso de sedimentación, desde que sale del emisario hasta que llega al fondo, se produzca la mayor dilución posible", añadió.

Si los vertidos de salmuera se realizan en el fondo marino su dilución es más difícil, porque se quedan 'estancados' en el fondo.

Más pone el ejemplo del azúcar en el café: si no se revuelve bien, el azúcar se queda como poso en la taza, y lo mismo ocurre con la salmuera. En el caso de los vertidos residuales, al ser agua dulce y por tanto menos densa que la marina, flota y el oleaje y el viento favorecen la dilución, pero con las desaladoras se vierte casi al doble de la salinidad del Mediterráneo y al ser más densa se desplaza por el fondo, y se diluye peor, según expuso Más. Si las emisiones de salmuera se produjeran en el fondo, se formaría una lengua de agua salada estancada, que podría provocar afecciones a los ecosistemas.

El centro murciano del IEO ha establecido una red de vigilancia en la desaladora de Carboneras (Almería) para determinar qué impactos ambientales tiene la salmuera y un control de vertidos. La desaladora está asociada a la central térmica y ambas emiten por el mismo emisario. El impacto ambiental que puede provocar la térmica es por diferencia de temperatura, ya que el agua se emplea para refrigerar la planta y se vierte más caliente. Por su parte, la desaladora que trabaja en la actualidad al 10 por ciento de su capacidad está emitiendo salmuera a 522 metros cúbicos/hora y cuando esté a pleno rendimiento será 12 veces más, es decir, 6.264 m3 a la hora, mientras que la térmica vierte 140.000 m3/hora.

En estos momentos, la desaladora de Carboneras vierte el cuatro por ciento del total de salmuera, ya que trabaja al 10 por ciento de su capacidad total, y según los análisis del IEO no presenta impactos ambientales. El vertido se realiza a pie de playa, sin emisario, y alejado de las Praderas de Posidonia, y "hasta ahora los planes de vigilancia no han detectado un efecto negativo sobre el medio receptor", afirmó Más.

Además, "se aprovecha el circuito de refrigeración de la planta térmica para diluir la salmuera de la desaladora", indicó Más. El IEO analiza en qué forma afectaría a los ecosistemas marinos un cambio en los vertidos por salmuera y en un aumento térmico. La diferencia de temperatura actual no es importante debido al gran volumen de agua sobre el que se vierte.

El IEO, junto con las Universidades de Alicante y de Barcelona y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha realizado una investigación en las desaladoras de Palma de Mallorca y Formentera para determinar el grado de dilución que debe tener lugar en la salida del emisario para que sea asumida por el medio marino, y no haya una afección, así como determinar el posible impacto en los ecosistemas circundantes. También se analizaron en un laboratorio, en tanques con reproducción a escala, e 'in situ' las afecciones a la Pradera de Posidonia de los vertidos de salmuera y los efectos biológicos que provocan las altas concentraciones de sal marina.

Asimismo, otra investigación del IEO y el Centro de Experimentación de Obras Públicas (CEDEX) ha determinado cuál es el sistema óptimo de vertido y difusión para favorecer la mayor dilución de salmuera.

Las Praderas de Poseidonia son ecosistemas "muy sensibles a las variaciones de salinidad", según Más, y "sólo el incremento de medio punto de las unidades salinas ya empezaba a producir afecciones" en las investigaciones realizadas. Las desaladoras del Programa AGUA contarán con planes de prevención para que en caso de que llegue un vertido de salmuera a estos ecosistemas, el grado de salinidad esté por debajo del nivel que pudiera provocar afección.

El IEO trabaja también en un método de detección temprana del estrés osmótico de las Praderas de Poseidonia, y para ello es necesario establecer unos parámetros que determinen a tiempo las afecciones.

DESALADORAS EN LA PLATAFORMA

Por otra parte, el director del Centro Oceanográfico de Murcia del Instituto Español de Oceanografía indicó que conforme aumenta la profundidad del mar, más posibilidades de dilución tiene, y "una alternativa de futuro es que las desaladoras estuvieran en la plataforma, no en la costa". En principio estas desaladoras funcionarían con energía eólica, aunque "sería necesaria una conducción eléctrica, para que desde el punto de vista de la producción de agua dulce la planta sea rentable", añadió Más.

Las ventajas de las desaladoras alejadas de la costa suponen que al tener por debajo una columna de agua muy grande, la dilución está garantizada; y permite realizar en vez de un vertido único, más vertidos que aumenten la capacidad de dilución.