15 de julio de 2020
7 de febrero de 2006

Los pacientes de Alzheimer con antecedentes de depresión tienen una forma más grave de la enfermedad

MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes de Alzheimer con antecedentes de depresión tienen una forma más grave de la enfermedad, según un estudio de la Escuela de Medicina de Monte Sinaí en Nueva York (Estados Unidos) que ha descubierto mayores placas y ovillos neurofibrilares en el cerebro de los pacientes con Alzheimer y un declive cognitivo más rápido. Las conclusiones de la investigación se publican en 'Archives of General Psychiatry'.

Los expertos explican que estudios anteriores han vinculado la depresión con la enfermedad de Alzheimer. Las personas con antecedentes de trastorno depresivo mayor podrían ser más propensas a ser diagnosticadas con enfermedad de Alzheimer. Además, tanto el Alzheimer como la depresión mayor son más proclives a afectar a los lóbulos temporales del cerebro relacionados con la memoria. La depresión mayor suele causar atrofia del hipocampo, el área en el que se forman las mayores cantidades de placas y ovillos neurofibrilares en los pacientes de Alzheimer.

Los científicos compararon los cerebros de 44 pacientes de Alzheimer con antecedentes de depresión con los de 51 pacientes sin ella para evaluar cómo la depresión mayor podría afectar al desarrollo del Alzheimer. En el grupo se incluyeron 32 hombres y 63 mujeres con una edad media de 81 años en el momento de su muerte.

Los pacientes con historial de depresión tenían más placas y ovillos en el hipocampo que aquellos que no habían sufrido este trastorno. Las personas que padecían depresión en el momento en que fueron diagnosticadas con Alzheimer mostraron cambios más pronunciados en sus cerebros que aquellos cuya depresión se había producido antes o después del diagnóstico.

El análisis de pruebas cognitivas desarrolladas durante la vida de los participantes mostraron que los pacientes con Alzheimer que tenían antecedentes de depresión también experimentaron un declive más rápido hacia la demencia que aquellos que no sufrieron la enfermedad.

Según los científicos, estos resultados podrían conducir al desarrollo de tratamientos diferenciales y estrategias de prevención del Alzheimer.