1 de diciembre de 2020
20 de diciembre de 2007

El 3% de los pacientes de cirugía refractiva necesitan una segunda intervención para mejorar su visión, según expertos

El 3% de los pacientes de cirugía refractiva necesitan una segunda intervención para mejorar su visión, según expertos

MADRID, 20 Dic. (EUROPA PRESS) -

El 3 por ciento de los pacientes de cirugía refractiva necesitan una segunda intervención para mejorar su visión, además, actualmente, según el presidente de la Asociación de Utilidad Pública Visión y Vida, "ninguna técnica de cirugía puede garantizar un resultado dióptrico perfecto, y en todas ellas existen riesgos específicos y limitaciones".

Esta operación se ha convertido en una de las intervenciones más populares, en España cerca de 200.000 españoles se intervinieron el pasado año para corregir problemas refractivos de la vista, tales como miopía, astigmatismo e hipermetropía. Sin embargo, desde la asociación recuerdan que casi la mitad de las operaciones de cirugía refractiva con láser no consiguen la eliminación completa de las dioptrías y conlleva una serie de riesgos secundarios como la sequedad ocular crónica, problemas en la córnea y conjuntiva, y dificultad para ver de noche, que en muchas los pacientes desconocen.

Además, señalan que en muchas ocasiones las personas que deciden operarse atraídos por la idea de deshacerse de las gafas o lentillas, sin tener en cuenta que a veces las seguirán utilizando durante parte del día para obtener mejor visión. Por este motivo, los expertos recomiendan informarse correctamente antes de someterse a este tipo de cirugía, que se basa en una técnica quirúrgica agresiva de difícil regreso.

Por otra parte, admiten que la cirugía refractiva es una solución a las ametropías oculares pero advierten que, aunque elimina o reduce el defecto refractivo, no frena su evolución ni mejora la agudeza visual. Al mismo tiempo, al tratarse de una técnica reciente no se ha podido evitar que en algunos casos se produzcan patologías de la córnea en los pacientes tratados.

Asimismo, al menos un 30 por ciento de las personas que usan gafas o lentes de contacto no son buenos candidatos para operarse con láser debido a múltiples razones: córnea demasiado delgada para hacer el tallado, personas con pupilas más grande que la zona que es posible tallar con el láser, por lo que en la noche verían mal, con halos y deslumbramientos. También, personas con ojo seco, presión intraocular alta, con enfermedades en la retina, con ojo vago, personas con miopía progresiva o inestable, con catarata incipiente o las córneas muy planas o muy curvas.

En cuanto a los posibles efectos secundarios, entre el 40 y 50 por ciento de los operados sufren un error refractivo residual, lo que puede obligar en algunos casos a volver a utilizar gafas o lentes de contacto, o una reintervención para mejorar la función visual. Al mismo tiempo, el 10 por ciento de los operados reconoce que tienen dificultades para ver durante la noche; el 5 por ciento de los pacientes en el postoperatorio sufre la visión desdoblada; y el 20 por ciento padece durante las primeras semanas la sensación de ojo seco.