14 de julio de 2020
3 de enero de 2006

La percepción paterna de la seguridad del vecindario podría influir sobre el peso de los hijos, según estudio

La percepción paterna de la seguridad del vecindario podría influir sobre el peso de los hijos, según estudio

MADRID, 3 Ene. (EUROPA PRESS) -

La percepción paterna de la seguridad del vecindario podría influir sobre el peso de los hijos, según de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (Estados Unidos). Los resultados del estudio, que se publica en 'Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine', muestran que los niños que viven en vecindarios que sus padres perciben como más inseguros son más propensos al sobrepeso que aquellos de barrios en los que parecen existir menos riesgos.

Según los científicos, en un intento de los padres de proteger a sus hijos de los posibles peligros, éstos no sólo disminuyen el tipo de actividad física que procede de jugar fuera de casa en el vecindario sino que de forma inadvertida aumentan la probabilidad de actividad sedentaria que procede de permanecer dentro de la casa.

Los científicos recopilaron datos de 768 niños y familias que participan en un estudio nacional sobre el desarrollo infantil y juvenil, una investigación sobre familias de 10 regiones de los Estados Unidos. Los padres completaron cuestionarios que evaluaban la seguridad que percibían en su vecindario cuando sus hijos acudían a la escuela primaria.

Las tasas se dividieron en cuartiles, así, el primer cuartil fue percibido como el de los danos de menos seguridad y el cuarto como el que mostraba una mayor percepción de seguridad. El peso y talla de los niños fue registrado por los científicos cuando tenían cuatro años y medio y de nuevo cuando tenían siete años. El índice de masa corporal (IMC) se calculó dividiendo su peso en kilogramos por el cuadrado de su altura en metros.

Los investigadores descubrieron que el 17 por ciento de los niños que vivían en los vecindarios del primer cuartil percibidos como menos seguros por sus padres tenían sobrepeso, en comparación con el 10 por ciento del segundo cuartil, el 13 por ciento del tercero y sólo el 4 por ciento del cuarto, el considerado el cuartil con las percepciones de mayor seguridad. Esta relación no presentaba variación ante otras variables medidas como los niveles educativos, el estado civil de las madres, la etnia o la participación en actividades extraescolares.