6 de julio de 2020
3 de enero de 2006

La píldora anticonceptiva podría dar lugar a disfunción sexual incluso después de dejar el tratamiento

MADRID, 3 Ene. (EUROPA PRESS) -

La píldora anticonceptiva podría dar lugar a problemas de salud como la disfunción sexual incluso después de haber dejado el tratamiento, según un estudio dirigido por el Centro de Funcionamiento Sexual y Endocrinología de Peabody (Estados Unidos) que se publica en 'The Journal of Sexual Medicine'.

Según los investigadores, las mujeres que han utilizado la píldora anticonceptiva oral podrían estar expuestas a problemas de salud a largo plazo derivados de los bajos valores de testosterona libre que provoca su consumo, lo que podría conducir a consecuencias sexuales, metabólicas y de salud mental.

Los científicos han realizado un estudio sobre una proteína, la globulina aglutinante de la hormona sexual, antes y después del consumo continuado de la píldora anticonceptiva oral. El estudio mostró que en mujeres con disfunción sexual que dejaron de tomar la píldora los niveles de esta proteína, que se une con la testosterona, no volvieron a los niveles de mujeres que no la habían tomado nunca. Por ello, como consecuencia de esta elevación crónica en los niveles de la proteína, las consumidoras de la píldora podrían estar bajo riesgos para la salud que se mantienen a largo plazo, incluyendo la disfunción sexual.

En el estudio participaron tres grupos de mujeres: 62 consumidoras de la píldora que la tomaban desde hacía 6 meses y continuaban haciéndolo; 39 consumidoras que la habían tomado durante más de 6 meses y la habían dejado; y 23 mujeres que nunca la habían tomado. Los valores de la proteína globulina se tomaron en los tres grupos, mientras que en los dos grupos que tomaban o habían tomado la píldora se volvieron a tomar medidas entre los 49 y 120 días siguientes a la semana posterior a la primera medición, que se supone la vida media de la hormona, y después de más de 120 días de haber dejado el tratamiento.

Los investigadores concluyeron que los valores de la hormona sexual globulina que se une a la testosterona en el grupo de las consumidoras habituales de la píldora fueron cuatro veces mayores que en el grupo de las mujeres que nunca la habían tomado. A pesar de la disminución de los valores de la hormona en aquellas mujeres que habían dejado de tomar la píldora anticonceptiva, éstos continuaban siendo más elevados en comparación con los de aquellas mujeres que no la habían tomado en ninguna ocasión.

Según los científicos, esto conduce a la cuestión de si la exposición prolongada a los estrógenos sintéticos de los anticonceptivos orales induce a una modificación genética y a un aumento de la expresión genética de la hormona globulina en el hígado de algunas mujeres que han utilizado los anticonceptivos orales.

Según Claudia Panzer, autora principal del estudio, es importante que los expertos que recetan los anticonceptivos orales expliquen a sus pacientes los posibles efectos secundarios sexuales, tales como una disminución del deseo, menor lubricación y aumento del dolor sexual. "Si las mujeres presentan estas quejas, es crucial reconocer el vínculo entre la disfunción sexual y el anticonceptivo oral y no atribuir estos problemas sólo a causas psicológicas", señala la investigadora.

Según Panzer, un descubrimiento importante de la investigación fue que el uso de los anticonceptivos orales conduce a cambios en la síntesis de la globulina que no fueron por completo reversibles durante el tiempo de la observación. Esto puede conducir, señala la científica, a menores niveles de la testosterona que no se une a la proteína, la testosterona libre, que se cree que juega un importante papel en la salud sexual femenina. Para Panzer será importante realizar estudios a largo plazo para ver si estos cambios en el mayor nivel de globulina son permanentes.