5 de julio de 2020
16 de enero de 2006

Preparan un plan para reducir la ingestión de perdigones de plomo por aves en los humedales andaluces

SEVILLA, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) anunciaron el sábado su colaboración para reducir la contaminación con plomo que sufren los humedales, como consecuencia de la actividad cinegética realizada en estas zonas antes de su declaración como espacio protegido.

En un comunicado remitido a Europa Press, la Junta precisó que, cuando las aves ingieren perdigones, al confundirlos con guijarros que usan para triturar el alimento en su aparato digestivo, contraen la enfermedad del plumbismo.

Para ello, se elaborará un estudio que permita conocer la aportación de la arena o piedrecillas (grit) que ingieren muchas especies de aves para realizar una correcta molturación del alimento en la molleja; identificar los puntos y momento de su ingestión; así como realizar un seguimiento de la exposición al plomo del ánsar común en Doñana mediante el análisis de sus heces.

La aportación de grit se ha propuesto en muchos casos como una medida paliativa del plumbismo en zonas húmedas, ya que por la geología sedimentaria de muchos de estos lugares la disponibilidad de partículas para las aves es muy escasa, mientras que la presencia de perdigones puede ser elevada.

El trabajo de investigación se realizará en la Laguna de Medina (Jerez de la Frontera, Cádiz) y las Lagunas de El Puerto de Santa María (Cádiz), las cuales "presentan importantes concentraciones de perdigones".

En el caso de resultar efectiva la aportación de grit en estas zonas húmedas, la administración regional indicó que se podría aplicar en otros humedales como Las Salinas de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), Lagunas de Córdoba, Albufera de Adra o Brazo del Este (Almería), entre otros.

Si bien, aclararon que del tipo de grit ingerido por las diferentes especies de anátidas que ha sido estudiado en España, se sabe muy poco sobre el momento o los lugares en que las aves lo toman. "El único caso que no deja dudas es el de los ánsares comunes de Doñana, que regularmente ingieren arena en el denominado Cerro de los Ánsares."

Según la nota, se conoce también que el ánsar común busca estas piedrecillas en Doñana en vetas de arena que quedan al descubierto en la marisma, aunque se desconoce si el proceso de búsqueda e ingestión de grit en otras especies de anátidas se encuentra tan bien diferenciado en el espacio de la búsqueda de alimento como en el ánsar común.

Este estudio, que cuenta con un presupuesto total de 138.040 euros tendrá una duración de cuatro años, se desarrolla en el marco del convenio suscrito entre la Consejería de Medio Ambiente y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).