12 de julio de 2020
8 de noviembre de 2006

Una presión sistólica baja en el momento de la hospitalización por fallo cardiaco eleva el riesgo de mortalidad

MADRID, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes con fallo cardiaco y una menor presión sistólica en el momento de ingresar en el hospital son más propensos a tener una peor progresión de su enfermedad, incluyendo tasas de mortalidad superiores y de nuevos ingresos hospitalarios, según un estudio de la Universidad Northwestern en Chicago (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Journal of the American Medical Association' (JAMA).

Estudios recientes indican que la mayoría de los pacientes hospitalizados por fallo cardiaco son admitidos con una presión sanguínea sistólica baja o normal. Los niveles elevados de presión sistólica podrían identificar a los pacientes ciertas características clínicas que se distinguen de aquellos pacientes con una presión sistólica baja.

Los científicos evaluaron la relación entre la presión sistólica en el momento de ingreso hospitalario y los resultados de los pacientes hospitalizados por fallo cardiaco agudo. Para ellos analizaron datos del estudio OPTIMIZE-HF que incluía pacientes hospitalizados con fallo cardiaco procedentes de 259 hospitales estadounidenses entre marzo de 2003 y diciembre de 2004. Los pacientes se dividieron en categorías según sus niveles de presión sistólica (161 mm Hg).

Los investigadores descubrieron que los niveles bajos de presión arterial sistólica estaban asociados con un mayor riesgo de mortalidad en el hospital: un 7,2, un 3,6, un 2,5 y un 1,7 por ciento para aquellos con menos de 120, entre 120-139, entre 140-161 y '160 mm Hg respectivamente.

Las probabilidades de mortalidad en el hospital aumentaron un 21 por ciento por cada descenso de 10 mm Hg en la presión sistólica por debajo de los 160 mm Hg. En el grupo de seguimiento, la presión sistólica más elevada en el momento de la admisión se asoció con un menor riesgo de mortalidad de entre 60 y 90 días.

Los pacientes con una presión sistólica superior son más propensos a ser mujeres y de raza negra. El 50 por ciento de los pacientes tenía una presión sistólica superior a los 140 mm Hg en el momento de la admisión.

Según los investigadores, el análisis demuestra que la presión sanguínea sistólica en el momento de la hospitalización predice de forma independiente y destacada la morbilidad y mortalidad en pacientes con fallo cardiaco, incluyendo los pacientes con un funcionamiento sistólico relativamente adecuado.