5 de marzo de 2021
9 de marzo de 2014

Los primeros animales introdujeron oxígeno en el océano

Los primeros animales introdujeron oxígeno en el océano
DILIFF/WIKIMEDIA COMMONS

MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -

La evolución de los primeros animales puede haber introducido oxígeno en los océanos de la Tierra en contra de la opinión tradicional de que un aumento de oxígeno desencadenó su desarrollo. Una nueva investigación liderada por la Universidad de Exeter, en Reino Unido, se opone a la creencia largamente sostenida de que la oxigenación de la atmósfera y de los océanos fue un requisito previo para la evolución de formas de vida complejas.

El estudio, publicado este domingo en la revista 'Nature Geoscience', se basa en un reciente trabajo de científicos en Dinamarca que encontraron que las esponjas, los primeros animales en evolucionar, requieren sólo pequeñas cantidades de oxígeno. Los investigadores han tenido ahora en cuenta mecanismos por los que la profundidad del océano podría haber sido oxigenada durante la era Neoproterozoica (hace entre 1.000 hasta 542 millones de años) sin necesidad de un aumento de oxígeno atmosférico.

"Había suficiente oxígeno en las aguas superficiales del océano durante más de 1.500 millones de años antes de que los primeros animales evolucionaran, pero las oscuras profundidades del océano se mantuvieron carentes de oxígeno. Sostenemos que la evolución de los primeros animales podría haber desempeñado un papel clave en la oxigenación generalizada de los océanos profundos. Esto a su vez pudo haber facilitado la evolución de los animales más complejos, móviles", expone el director del estudio, el profesor Tim Lenton, de la Universidad de Exeter.

Un elemento crucial para determinar los niveles de oxígeno en las profundidades del océano es el equilibrio de la oferta y la demanda de oxígeno. La demanda de oxígeno es creada por el hundimiento de la materia orgánica muerta en el océano profundo y el nuevo estudio sostiene que los primeros animales redujeron la oferta de materia orgánica, tanto directa como indirectamente.

Las esponjas se alimentan bombeando agua a través de sus cuerpos, filtrando pequeñas partículas de materia orgánica de las aguas y ayudando así a oxigenar las aguas de las plataformas marítimas en las que viven. Esto selecciona naturalmente el fitoplancton más grande, las diminutas plantas del océano, que se hunde más rápido y reducen la demanda de oxígeno en el agua.

Al oxigenar más aguas del fondo de la plataforma continental, los primeros animales filtradores incrementaron de forma inadvertida la eliminación del fósforo, el nutriente esencial del océano, lo que, a su vez, redujo la productividad de todo el ecosistema marino, surpimiendo la demanda de oxígeno y, por lo tanto, la oxigenación de las profundidades del océano.

Un océano más rico en oxígeno creó las condiciones ideales para la evolución de los animales más móviles, que tienen una mayor necesidad de oxígeno. Estos incluyen los primeros animales depredadores con agallas que comenzaron a comerse el uno al otro, lo que marca el comienzo de una biosfera marina moderna, con el tipo de redes alimentarias que conocemos hoy en día.

"Los efectos que predecimos sugieren que los primeros animales, lejos de ser una respuesta pasiva al creciente oxígeno atmosférico, fueron los agentes activos que pusieron oxígeno en el océano hace unos 600 millones de años, creando un mundo en el que los animales más complejos podrían evolucionar, incluidos nuestros antepasados muy lejanos", resume en profesor Lenton.

Según otro de los autores de la investigación, Simon Poulton, de la Universidad de Leeds, también en Reino Unido, este trabajo proporciona un mecanismo plausible de la oxigenación del océano sin la exigencia de un aumento en el oxígeno atmosférico, preguntándose si la creencia de que hubo un aumento importante en el oxígeno atmosférico en ese momento es correcta.

"No sabemos la respuesta a esta pregunta, que es en última instancia, la clave para entender cómo nuestro planeta ha evolucionado a su actual estado habitable. Los geoquímicos deben encontrar nuevas formas de descifrar los niveles de oxígeno en la Tierra primitiva", concluye Poulton.

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