5 de julio de 2020
12 de febrero de 2006

Un psicólogo alerta de la ironía y la violencia no percibida que impera en series que gustan a los niños

Un psicólogo alerta de la ironía y la violencia no percibida que impera en series que gustan a los niños

MADRID, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -

La audiencia televisiva en España equipara dibujos animados y contenidos aptos para niños. Sin embargo, algunas series y largometrajes de animación se basan en guiones en los que imperan la ironía, recurso retórico común en el mundo adulto pero que el niño puede malinterpretar porque escapa a su comprensión, y una violencia que en muchos casos pasa desapercibida para la propia audiencia adulta, pero que los pequeños pueden interiorizar inconscientemente hasta el punto de llegar a imitarla.

Esta es la tesis del psicólogo Miguel Clemente, profesor de Picología Social y Jurídica en la Universidad de Coruña, que expone en su libro "Violencia y medios de comunicación", presentado este fin de semana en Madrid. Responsable durante años de un equipo de profesionales colaborador del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Clemente describe las conexiones a través de los medios entre consumo y violencia.

Para este especialista, el gran problema de la violencia en televisión es no percibirla. Asi, cuando uno ve películas como 'Shrek' o 'Solo en casa', no se da cuenta de la violencia familiar que está emanando. "Vemos esas películas o series con nuestros hijos sin ser conscientes de lo que les estamos inculcando", declaró a OTR/Press.

A su juicio, hay productos como 'Los Simpsons' o 'Shin Chan' que están prohibidos en muchísimos países para públicos infantiles. "El problema de España --afirma Miguel Clmente-- es que tenemos la costumbre de asociar dibujos animados a infancia, y esto no es asi.

Este tipo de series están prohibidas en otros países porque están destinadas a mercado adulto, porque hacen un flaco favor a la infancia y la juventud".

Desde el punto de vista del psicólogo, 'Shin Chan' tiene el inconveniente de mostrar un nivel de conducta antisocial elevado. "No es tanto violenta como antisocial, mientras 'Los Simpson' tiene las dos cosas a la vez. El problema de ambas series, sobre todo 'Los Simpsons', es que son muy irónicas", explicó.

En este sentido, Miguel Clemente explica que la población infantil carece por su estadio de maduración de sentido de la ironía.

"Simplemente ven e imitan, pero no entienden la fase irónica de lo que están viendo; por tanto, no es lógico que esta serie sea vista por niños y preadolescentes menores de 14 o 15 años, edades cuando ya se desarrolla el sentido critico para el niño".

TELEVISION, CONSUMO, VIOLENCIA

A su juicio, los menores no contemplan la violencia en sí misma como algo atractivo o que rechacen de antemano. Lo importante es que la violencia aparezca justificando los valores propios del consumo.

"El primer valor del consumo es la novedad. Si algo es nuevo --sostiene este experto-- me gusta, si algo deja de ser nuevo, inmediatamente lo tiro. El ejemplo son los móviles. De este modo, si la violencia se asocia a novedad, automáticamente cobra gran interés para los menores; mientras si la violencia se asocia a algo no novedoso lo rechaza. Asi, una película con armas de nuevo diseño capata enormemente la atención de los niños".

Un segundo factor que convierte en atractiva para los niños la violencia es la exaltación del yo, el hedonismo. "Si a mí me hace disfrutar la violencia me parece positiva, si a mí me hace sufrir es negativa". Y en tercer lugar, la prodigalidad: no tener dinero --sostiene Clemente--, sino poder gastar cuanto quiera: "se valora más tener tarjeta de crédito que el dinero para luego poder cubrir los gastos".

A juicio de este especialista, la televisión en general, y en mayor medida la que se sostiene mediante publicidad, sólo tiene un interés, y es que consumamos. "La televisión está organizada para que exista publicidad y podamos consumir; y ese consumo está asociado a valores que tienen que ver con la violencia, siempre y cuando estén mediatizados por alguno de los valores que he citado: prodigalidad, exaltación del yo o novedad; entonces es cuando la violencia es valorada".