5 de julio de 2020
12 de julio de 2006

Los ratones que reciben una dosis de radiación pierden hasta un 39% de la parte esponjosa de sus huesos

Los ratones que reciben una dosis de radiación pierden hasta un 39% de la parte esponjosa de sus huesos

MADRID, 12 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los ratones que reciben una dosis terapéutica de radiación pierden hasta un 39 por ciento de la parte esponjosa del interior de sus huesos, según un estudio de la Universidad de Clemson en Carolina del Sur (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de la revista 'Journal of Applied Physiology'. Los resultados del estudio tienen implicaciones para los pacientes que reciben terapia de radiación y los astronautas que emprenden viajes espaciales largos.

Los ratones sufrieron la pérdida de masa ósea en el llamado hueso trabecular, el área esponjosa del hueso que se encuentra dentro de la parte más exterior y densa conocida como hueso cortical.

Según Ted A. Bateman, autor principal del estudio, es interesante que sea el hueso trabecular y no el cortical el que sufra este daño. El hueso esponjoso restante debe redistribuir la carga del peso, pero esto hace que el hueso soporte la estructura de una forma menos adecuada y deje los huesos más vulnerables ante las fracturas.

En el estudio, los ratones recibieron una dosis única de 2 Gray (Gy), que es comparable a una dosis única de 1-2 Gy que reciben los pacientes de cáncer humanos. Sin embargo, los pacientes de cáncer reciben una serie de dosis durante el curso del tratamiento, en total entre 10 y 70 Gy.

Los ratones fueron divididos en cinco grupos, de los que uno era el control que no recibió radiación. De los otros cuatro grupos, cada uno recibió distinto tipo de radiación: gamma, de protones, iones o carbono. Los expuestos a la radiación de carbono sufrieron un 39 por ciento de pérdida ósea y los de protones, iones y gamma un 35, 34 y 29 por ciento respectivamente. La pérdida de las conexiones esponjosas en los cuatro grupos varió entre el 46 y el 64 por ciento.

Los expertos explican que los pacientes de cáncer suelen recibir radiación gamma o de forma menos común la radiación de protones. Se espera que los astronautas en misión a Marte reciban periodos extensos de radiación de bajas dosis de múltiples tipos, incluyendo las de protones e iones pesados.