7 de julio de 2020
21 de marzo de 2006

La Real Academia de la Historia presenta las Actas del 'IX Congreso de Academias Iberoamericanas' de 2004

MADRID, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Real Academia de la Historia acogió el pasado viernes la presentación de las Actas del 'IX Congreso de Academias Iberoamericanas de la Historia. La América Hispana en los albores de la Emancipación', celebrado en noviembre de 2004. Un acto que contó con la presencia del director de esta Academia, Gonzalo Anes y Álvarez de Castrillón, los académicos de la Historia Guillermo Céspedes del Castillo y José Antonio Escudero López, y el director de la Fundación Rafael del Pino, Amadeo Petitibò Juan.

Durante el acto, el director de la Real Academia de Historia destacó la "acción ibérica" en América desde finales del siglo XV hasta el XIX. Anes insistió en que el descubrimiento del Nuevo Mundo vino a ampliar "el ámbito espacial y humano de Occidente, hasta conseguir que el océano Atlántico llegara a convertirse, en un verdadero Mare Nostrum, un mar propio del Occidente cristiano".

Por su parte, Amadeo Petitbò, recordó que el deseo de Rafael del Pino era que la Fundación creada por él "contribuyera al conocimiento de la historia para favorecer el patrimonio cultural hispano", y adelantó en este foro que se está trabajando en un "congreso que pronto se materializará en un ciclo de conferencias sobre España y la independencia de los Estados Unidos".

El director de la Real Academia de la Historia, prosiguió señalando que "para describir y entender las realidades del Nuevo Mundo no cabía fundarse en los saberes griegos y latinos, por lo que el criterio de autoridad fue sustituido por la observación, que, junto con la experimentación, fue lo que propicio un más rápido y más general desarrollo científico y técnico".

Otro de los rasgos esenciales de la acción ibérica en América fue el desarrollo urbano en aquellos territorios, que trajo como consecuencia un crecimiento económico sin precedentes. Paralelo a esto, tuvo lugar el demográfico, también impulsado por el desarrollo general de la agricultura, de las manufacturas, de la minería, de los transportes y del comercio.

"El libre comercio en el gran conjunto, aplicado en los últimos decenios del siglo XVIII, permitió intensificar los intercambios y favoreció el crecimiento económico en ambos espacios", aseguró Anes.

No obstante, el devenir político y las perdidas y entregas de algunos de aquellos territorios a otras potencias europeas, hicieron ver que, los habitantes de ultramar perdieron la seguridad de que pudiera perpetuarse unido al gran conjunto hispano-indiano.

Como conclusión a sus palabras, el director de la Real Academia de la Historia destacó que como historiadores hemos de estar atentos a estos hechos para mantener nuestra objetividad, sin dejarnos influir por los intereses de los gobiernos de turno. La investigación y la independencia de criterio han de ser el norte de nuestra conducta y no el complacer a los poderes establecidos".