5 de julio de 2020
27 de julio de 2006

Una responsable del SCS dice que el 50% de los cánceres no son curables pero matiza que siempre se puede hacer algo

Una responsable del SCS dice que el 50% de los cánceres no son curables pero matiza que siempre se puede hacer algo

LAREDO, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

La responsable de la Unidad de Cuidados Paliativos del Servicio Cántabro de Salud, Victoria Rodríguez Coto, reconoció hoy que el 50% de los cánceres no son curables, pero aún así abogó por desterrar la frase 'no hay nada que hacer'. "Hay que desterrar esta frase porque siempre se puede hacer algo", sentenció la doctora, quien destacó que, "aunque no se pueda curar, se puede tratar" el cáncer.

Esta experta hizo estas afirmaciones en Laredo, donde participó en el curso 'El cáncer en la sociedad de hoy', dentro de los XXII Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria, y abordó la enfermedad desde el punto de vista de los cuidados continuados hasta el final de la vida del paciente oncológico.

Según informa la UC en un comunicado, Rodríguez Coto cree que la sociedad debe cambiar los conceptos y considerar que "el cáncer es una enfermedad crónica en el que, aproximadamente, el 50 por ciento de los diagnósticos no son curables, aunque sí tratables". Los cuidados paliativos procuran una atención específica para "mejorar la calidad de vida mientras sea posible y cuando no lo sea dar una máxima calidad de muerte", explicó.

En sus palabras, los cuidados paliativos son un campo de la medicina con una trayectoria corta que trata a los pacientes graves cuando los tratamientos específicos dejan de ser efectivos. "El Hospital de Valdecilla fue el primero en España, que contó con la primera Unidad de Cuidados Paliativos, de la mano del doctor Sanz Ortiz en el año 84, aunque el auge en este campo se produjo a partir del 92", explicó la médico.

A juicio de Rodríguez Coto, la medicina paliativa ha tenido una importancia trascendental en la fase de la vida que coincide con la fase de agonía porque ha dado armas terapéuticas para que el paciente tenga una buena muerte. La médico, tras quince años de trayectoria profesional, indica que "trabajar en cuidados paliativos cambia los esquemas profesionales y personales, supone un gran desgaste pero resulta tremendamente gratificante".

Los profesionales que desarrollan su actividad en este campo "tienen que cambiar sus esquemas porque se trabaja a diario con la muerte, con situaciones complejas para el paciente y para la familia con las que se establecen lazos muy fuertes". "En este trabajo hay que ser consciente de que todos tus pacientes se van a morir", concluyó.