7 de julio de 2020
31 de enero de 2006

La sed provoca una mayor sensibilidad al dolor

La sed provoca una mayor sensibilidad al dolor

MADRID, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -

La sensibilidad al dolor se incrementa cuando se sufre sed, mientras que, al contrario, la sed no está relacionada con el nivel de dolor, según se desprende de las conclusiones de un estudio realizado por investigadores del Instituto Howard Florey de la Universidad de Melbourne (Australia) que publica en su último número la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS).

Para llegar a estas conclusiones, el profesor Michael Farrell y su equipo utilizaron escáneres cerebrales con el fin de estudiar los cambios en la actividad cerebral durante episodios inducidos de sed y dolor. Para ello, midieron la circulación de la sangre en el cerebro de 10 personas a quienes administraron inyecciones salinas para estimular su sed y a quienes presionaron el dedo pulgar para que sintieran dolor.

Así, descubrieron que el dolor y la sed estimulaban por separado regiones cerebrales superpuestas, aunque cuando se daban de forma conjunta estimulaban además otras dos regiones, lo que sugiere que estas últimas (el cíngulo pregenual y el córtex orbitofrontal ventral) podrían actuar como una especie de centro de integración de ambos estímulos.

De este modo, mientras que la sed incrementa la sensibilidad al dolor, posiblemente debido a que la sensación de dolor es el problema sensorial más urgente para el individuo, al contrario no se mantiene la relación, aunque es posible también que los niveles experimentales de sed pudieran no ser lo bastante fuertes.

En cualquier caso, los autores estiman que este estudio puede ayudar a clarificar cómo el cerebro gestiona las respuestas sensoriales críticas para la supervivencia, como el hambre, la sed o la temperatura.