11 de julio de 2020
4 de septiembre de 2006

Un seguimiento continuado logra que el doble de enfermos coronarios mejore sus hábitos de vida tras una crisis

Un seguimiento continuado logra que el doble de enfermos coronarios mejore sus hábitos de vida tras una crisis

L'HOSPITALET DE LLOBREGAT (BARCELONA), 4 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un seguimiento semanal de enfermos del corazón logra que el doble de los enfermos del corazón mejore sus hábitos de vida, tras sufrir una crisis como un infarto de miocardio o una angina de pecho, entre otros, según pone de manifiesto el estudio 'Euroaction', presentado hoy en el marco del Congreso Mundial de Cardiología que se celebra hasta mañana en Barcelona.

El estudio, realizado en seis países europeos sobre una muestra de 10.000 pacientes, muestra que "la utilización de un equipo multidisciplinario dirigido por enfermería" y "asociado al apoyo familiar" reduce a la mitad los factores de riesgo en los enfermos coronarios y en los pacientes con riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular, según explicó el coordinador del estudio en España, José Velasco.

Velasco, del Hospital General Universitario de Valencia, resaltó que "es posible" a través de la "práctica clínica diaria y de forma sencilla" conseguir estos buenos resultados, teniendo en cuenta que al cabo de un año y medio de sufrir una crisis cardíaca "muchos" pacientes "no siguen bien las normas".

FALTA DE CUMPLIMIENTO DE LAS RECOMENDACIONES MÉDICAS

Por ejemplo, en España "sólo un 4% o 5%" de estos enfermos se había sometido a una "rehabilitación cardiovascular" 18 meses después de padecer un problema cardíaco, lo que significa que estos enfermos no han tomado en serio su dolencia, así como la necesidad de cuidar factores de riesgo preventivos.

En el proyecto, que se ha realizado en ambulatorios y hospitales y en el que han participado un millar de españoles, los pacientes y también sus parejas debían someterse voluntariamente a revisiones semanales, al menos en ocho, en que se les tomaba el índice de la presión, el nivel de colesterol, se preguntaba por su cuadro de alimentación, así como la cesta de la compra y se les insistía en la necesidad del ejercicio físico. También se les sometía a una prueba para comprobar si habían dejado el hábito del tabaquismo.

TRES CUARTAS PARTES DE LOS PACIENTES TOMABAN LA FRUTA NECESARIA

Asimismo, el programa constata que al año de su seguimiento entre el 72% y el 78% de participantes alcanzaron las recomendaciones de consumo de fruta y de verduras, equivalentes a las cinco raciones de estos productos.

Sin embargo, en el caso de los pacientes que formaban parte del grupo de control del experimento entre un 35% y un 39% habían seguido las pautas recomendadas por los médicos a la hora de consumir frutas y verduras.

Además, un 55% redujo también su consumo de grasa saturada, en mayor medida que los pacientes que no participaban en el seguimiento, que lo hicieron en un 40%, así como incrementaron el consumo semanal --tres veces por semana-- de pescado azul en un 17%. En cambio, el otro grupo sólo lo aumentó en un 8%.

MÁS PACIENTES DEJARON DE FUMAR

Por cuanto al hábito del tabaco se refiere, el 59% de los pacientes y el 23% de sus parejas seguían sin fumar un año después del tutelaje, lo que ocurrió en menor medida entre los que se incluyeron en el grupo de control que lo hicieron en un 47% y un 18%, respectivamente.

En este sentido, Velasco quiso puntualizar que en el seguimiento no se incluyó "ningún programa específico para dejar de fumar". En el objetivo de la actividad física, recomendada en 30 minutos cuatro veces a la semana como mínimo, el ritmo de frecuencia cardíaca requerido fue alcanzado por el doble de enfermos coronarios incluidos en Euroaction que en los del grupo de control.

En lo que respecta a la obesidad abdominal, ésta se redujo entre los pacientes de Euroaction con mayor frecuencia que en los del grupo de control. Igualmente, en los objetivos de la presión arterial se alcanzaron con mayor frecuencia entre los pacientes incluidos en el programa.

Así, el 72% de los enfermos coronarios y el 66% de pacientes con alto riesgo, no diabéticos, alcanzaron con mayor frecuencia el objetivo de presión arterial que los incluidos en el grupo alternativo, que lo hicieron en un 60% y 48% de los casos, simultáneamente.

Por otra parte, el objetivo del colesterol fue logrado por la mayoría de enfermos coronarios, tanto los incluidos en el proyecto --en un 78% de los casos-- como en el grupo de control --en el 71% de los casos--.