4 de julio de 2020
26 de agosto de 2006

El SES ha expedido unas 6.700 tarjetas que ayudan a controlar el número de exploraciones radiológicas sobre niños

MÉRIDA, 26 Ago. (EUROPA PRESS) -

Unos 6.700 niños extremeños cuentan ya con su tarjeta CRIE (Control Radiológico Infantil en Extremadura), un documento que ayuda a la familia y a los profesionales sanitarios a controlar las radiaciones a las que se someten a los pacientes menores de 14 años en las consultas médicas, según datos estimativos del Servicio Extremeño de Salud facilitados a Europa Press.

La cartilla tiene por tanto el objetivo de recoger las exploraciones radiológicas a las que se ha sometido y su fecha de realización, con el fin de eliminar el uso indiscriminado de las radiaciones ionizantes en pediatría, y racionalizar su utilización.

El director general de Asistencia Sanitaria del Servicio Extremeño de Salud (SES), Dámaso Villa, advirtió en declaraciones a Europa Press que la propia cartilla contiene información referida a los riesgos que conlleva una excesiva exposición a este tipo de pruebas, y que se concretan en algunos trastornos degenerativos y determinados tipos de cáncer.

El objetivo de su puesta en marcha es hacer comprender a los ciudadanos la importancia de estas pruebas, y "concienciar a los padres y profesionales" -remarcó Villa-, acerca de que las exploraciones "conllevan un peligro", y tratar de que se realicen "sólo y exclusivamente las estrictamente necesarias".

"Cuando una prueba radiológica no es estrictamente necesaria el perjuicio es mayor que el beneficio", lo que no significa -aclaró Villa- que cuando estas pruebas sean imprescindibles no se realicen.

Según explicó, a pesar de que las radiaciones ionizantes son una gran ayuda para el diagnóstico y tratamiento del paciente, su aplicación hay que tenerla muy en cuenta en caso de las exploraciones de TAC, ya que por ejemplo, un TAC de cráneo supone la misma radiación que 300 radiografías de abdomen.

Por ello, solicitó la colaboración de los ciudadanos en aquellos casos en los que el médico especialista niegue la realización de alguna de estas pruebas cuando no sea indispensable.

Además, dijo que los niños son los más vulnerables a estos peligros, ya que sus células aún se encuentran en fase de crecimiento, lo que puede dar origen a mutaciones y generar así trastorno neoplásicos, que podrían aparecer con el paso de los años.

En cualquier caso, dijo que la acogida de esta cartilla por parte de los padres está siendo buena, por cuanto significa facilitar información al respecto, además de por hacerles partícipes del historial médicos de sus hijos.