12 de julio de 2020
3 de noviembre de 2006

La supervivencia global en cáncer infantil se sitúa en el 75% y en la leucemia alcanza el 90%

MADRID, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -

La supervivencia en cáncer infantil se sitúa en la actualidad en torno al 75 por ciento de los casos, aunque en algunos tipos de cáncer, como la leucemia, roza el 90 por ciento, según la doctora Purificación García-Miguel, jefe de la Unidad de Oncología Pediátrica del Hospital Infantil La Paz, quien aseguró que en la actualidad no dan por "incurable" a ningún niño.

La experta, que participa en la 'Jornada Traslacional en Oncología Pediátrica: del diagnóstico molecular a la clínica', señaló que la tasa de curación del cáncer infantil es más elevada que en los adultos porque los tumores "son más embrionarios e inmaduros". Además, la mejora en el pronóstico y en la supervivencia se debe en gran parte a la individualización de los tratamientos en función de los factores pronósticos.

Precisamente, la medicina individualizada ha permitido reducir el riesgo medio de fallecimiento en niños en cerca del 36 por ciento. "La individualización de los tratamientos cura mejor y cura con menos coste de ingresos prolongados y de efectos secundarios muy intensos, como la quimioterapia; los tratamientos se adaptan a cada cáncer", señaló.

FARMACOGENÉTICA Y FARMACOGENÓMICA

La jornada, organizada por el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y la Sociedad Española de Oncología Pediátrica (SEOP), en colaboración con el Instituto Roche, cuenta con la participación de expertos en oncología infantil y grupos de investigación en el campo de la genética, que pusieron de relieve la situación actual de la medicina individualizada: la farmacogenética, que se empieza a implantar en algunos hospitales para evitar episodios de toxicidad severa y falta de respuesta al tratamiento, y la farmacogenómica, que identifica los tumores de mayor agresividad por sus características genéticas y que son candidatos a tratamientos alternativos.

El objetivo es estratificar de forma exhaustiva el riesgo de cada paciente, con el fin de minimizar los efectos secundarios a largo plazo y mejorar las tasas de supervivencia, según el director del Programa de Genética del Cáncer Humano del CNIO, Javier Benítez. Según este experto, este campo ha tenido un desarrollo muy importante en los últimos cinco años, que se está empezando a trasladar a la práctica clínica, aunque señaló que todavía queda mucho camino por recorrer.

Por su parte, el jefe del Grupo de Citogenética Molecular del CNIO, Juan Cruz Cigudosa, señaló que los tumores infantiles se han beneficiado de forma evidente de los avances en genética y se han convertido en objetivo inmediato de la farmacogenética, con el fin de identificar los tumores más susceptibles de cada tipo de tratamiento y evitar terapias y efectos adversos. "Se trata de diagnosticar cuanto antes los tumores infantiles porque se tratan mejor y de forma menos agresiva", indicó.

Finalmente, Benítez destacó la importancia "clave" de la colaboración entre clínicos e investigadores para avanzar en el tratamiento, prevención y curación del cáncer. Por su parte, Cigudosa indicó que la genómica y la clínica "deben ir juntas, para ajustar el tratamiento según el individuo".