11 de julio de 2020
19 de mayo de 2006

Una terapia de aspirina y dipiridamol disminuye el riesgo de problemas circulatorios tras un ictus

Una terapia de aspirina y dipiridamol disminuye el riesgo de problemas circulatorios tras un ictus

MADRID, 19 May. (EUROPA PRESS) -

Una combinación de aspirina y el fármaco anticoagulante dipiridamol es mejor que la aspirina en solitario para prevenir nuevos episodios circulatorios después de sufrir un ictus, según un estudio internacional dirigido por investigadores holandeses que se publica en la revista 'The Lancet'.

Los expertos explican que los pacientes que padecen un mini-ictus o ictus no discapacitante se encuentran durante el periodo de un año bajo riesgo de sufrir nuevos episodios circulatorios entre los que se incluyen el ictus grave y el ataque cardiaco. Se ha comprobado que la aspirina puede ayudar a prevenir nuevos problemas circulatorios pero se desconocía hasta el momento el beneficio que podría proporcionar su combinación con el dipiridamole.

El estudio ha sido desarrollado por un grupo internacional de investigadores que trabaja en el proyecto ESPIRIT, siglas de 'European/Australasian Stroke Prevention in Reversible Ischemia Trial', un ensayo sobre la prevención del ictus en los casos de isquemia reversible en regiones de Europa, Australia y Asia que dirige la institución holandesa 'University Medical Center Utrech'.

Los científicos compararon el efecto del dipiridamole y la aspirina con la aspirina en solitario en pacientes de ictus menor. Un total de 1.363 pacientes fueron asignados al tratamiento combinado y 1.376 al de aspirina en solitario.

Los investigadores descubrieron que los pacientes de la terapia combinada tenían menos episodios circulatorios, un 13 por ciento, en comparación con aquellos que tomaron sólo aspirina, que tuvieron un 16 por ciento. Esto se corresponde con una reducción del riesgo absoluto de un 1 por ciento por año en episodios circulatorios en el grupo del tratamiento combinado.

Los pacientes del tratamiento combinado dejaron su tratamiento en mayor medida que aquellos que tomaron sólo aspirina, sobre todo debido al dolor de cabeza. Cuando los científicos combinaron los datos del ESPIRIT con un metaanálisis de ensayos previos el tratamiento combinado redujo aproximadamente un 18 por ciento el riesgo relativo de muerte vascular, ictus o ataque cardiaco.

Según señala Ale Algra, uno de los directores de la investigación, "los resultados de ESPIRIT, combinados con los resultados de ensayos previos, proporcionan pruebas suficientes para escoger la terapia combinada de aspirina y dipiridamole frente a la monoterapia de aspirina tras un ictus".