7 de julio de 2020
7 de febrero de 2006

El trasplante de cara de Francia traza el camino para lograr tratamientos menos tóxicos, según un experto español

MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

El doctor Federico Mayo, cirujano plástico y coordinador de la Unidad de Microcirugía Reconstructiva del Hospital Universitario de Getafe, aseguró hoy que el trasplante de cara realizado en Francia "traza el camino" para descubrir tratamientos para el rechazo de la piel que no sean tan tóxicos. Ello permitirá ofertar este tipo de trasplantes a un gran número de enfermos, "como pacientes con secuelas de accidentes, tumores o quemaduras que actualmente no se pueden beneficiar debido a los efectos secundarios de la medicación inmunosupresora", señaló.

Mayo subrayó que el trasplante de cara es en las circunstancias actuales "una solución a una circunstancia de desesperanza absoluta", en la que los candidatos "parten de una grave alteración psicológica".

Con motivo de la rueda de prensa ofrecida en Amiens (Francia) por la primera mujer trasplantada de rostro, Isabelle Dinoire, el especialista insistió en que la importancia de este trasplante no está en la utilización de tejidos de un donante para paliar una dolencia de otra persona, puesto que es algo que se hace a diario con la utilización de órganos como el riñón, el hígado, el corazón o el hueso. Según el doctor español, la técnica quirúrgica no supone tampoco en esencia ninguna novedad, ya que desde hace más de veinte años se realizan reconstrucciones microquirúrgicas con éxito, básicamente de la misma forma que un trasplante de cara.

Mayo aseguró que la importancia de esa operación radica "en la cercanía de poder controlar el rechazo por parte del receptor de un órgano tan complejo desde el punto de vista inmunológico como es la piel". El doctor destacó que los fármacos empleados en el control de la inmunidad para estos trasplantes con piel son muy tóxicos para el paciente, provocando enfermedad crónica al riñón, pérdida de defensas frente a infecciones e incluso tumores.

"La calidad de vida está muy condicionada por esta circunstancia por lo que las indicaciones actuales del trasplante de cara son en pacientes con una situación estética y funcional límite, hasta el punto que les impide realizar una vida social normal. Es una solución a una circunstancia de desesperanza absoluta", remarcó.