5 de julio de 2020
10 de agosto de 2006

La violencia en el lugar de trabajo eleva hasta un 48% el riesgo de sufrir depresión clínica

La violencia en el lugar de trabajo eleva hasta un 48% el riesgo de sufrir depresión clínica

MADRID, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

Las personas sujetas a violencia real o amenazas en el trabajo poseen hasta un 48 por ciento más de riesgo de caer en la depresión clínica en el caso de los hombres y un 46 por ciento en el de las mujeres, según un estudio del Hospital Universitario de Aarhus (Dinamarca). Las conclusiones del estudio, que se publican en la revista 'Journal of Epidemiology and Community Health', muestran que los profesionales de la sanidad, la educación y la asistencia social son los más ligados a situaciones violentas en su medio laboral.

Los descubrimientos se basan en las profesiones de más de 14.000 pacientes hospitalarios de entre 18 y 65 años que habían sido tratados de depresión o trastornos por estrés entre 1995 y 1998. Estos pacientes fueron comparados con 38.000 personas sin problemas de salud mental y emparejados según edad y sexo. Se preguntó a todos los participantes sobre sus trabajos y si sufrieron situaciones de violencia en el trabajo en los 12 meses anteriores.

La prevalencia de violencia real o amenazas fue más elevada entre quienes trabajaban en salud, educación y sectores de trabajo social. Los empleados varones se encontraban bajo un riesgo más elevado que las mujeres.

Mientras que la mayoría de la violencia procedía de los clientes, pacientes y alumnos, alrededor de un 5 por ciento de los participantes con problemas de salud mental dijeron ser objeto de conductas violentas por parte de sus compañeros de trabajo.

Casi la mitad de ellos habían sufrido más de un incidente de violencia o conducta amenazante en los 12 meses anteriores y uno de cada cinco señaló que se había encontrado en ambas situaciones.

La exposición a la violencia aumenta el riesgo de depresión un 45 por ciento en las mujeres y un 48 por ciento en los hombres en comparación con aquellas personas que no sufren situaciones de violencia en sus lugares de trabajo. Los trastornos asociados al estrés fueron un tercio más propensos en mujeres y un 55 por ciento en hombres. Las conductas amenazantes elevaban la probabilidad de depresión en un 48 por ciento en las mujeres y los trastornos asociados al estrés casi en un 60 por ciento en los hombres.

Los resultados muestran que la magnitud del riesgo fue directamente proporcional a la cantidad de violencia laboral experimentada.

Los autores señalan que ser sujeto de violencia podría estimular en exceso el sistema nervioso autónomo lo que se traslada a un trastorno emocional, incluso en aquellos con características de personalidad estables.