4 de diciembre de 2020
28 de octubre de 2020

Primer hallazgo de parásitos fosilizados en un hueso de dinosaurio

Primer hallazgo de parásitos fosilizados en un hueso de dinosaurio
Bultos esponjosos en el hueso del titanosaurio y la presencia de parásitos en los canales vasculares - HUGO CAFASSO

   MADRID, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Un análisis de laminas de restos óseos de tiranosuario ha revelado por primera vez la presencia de microorganismos parásitos sanguíneos fosilizados dentro del hueso del animal.

   El descubrimiento acaba de ser publicado en la revista Cretaceous Research por una alianza entre investigadores brasileños de la Unicamp, la Universidad Federal de São Carlos (Ufscar) y la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN), y es una novedad en el mundo de los estudios de Paleontología.

   El estudio se realizó sobre un hueso de dinosaurio de más de 80 millones de años recolectado en un afloramiento del Formación Adamantina, de la Cuenca de Bauru, en el estado de São Paulo. Posteriormente, se habían identificado bultos esponjosos que sobresalían de la superficie ósea.

   "Al microscopio observamos la presencia de cuerpos fusiformes dentro de los canales vasculares que no correspondían a ninguna estructura ósea y que, por su forma constante, podían caracterizarse mejor con microorganismos fosilizados junto con el hueso", apunta en un comunicado la profesora de Unicamp Fresia Ricardi Branco.

   Se encontraron decenas de microorganismos preservados dentro del hueso del titanosaurio y se pudo determinar que pertenecían a algún tipo de parásito sanguíneo.

   Fue la primera vez que se identificaron organismos como los conservados dentro de los huesos de dinosaurios; antes de eso, los parásitos fósiles se habían identificado solo asociados con insectos conservados en ámbar o en coprolitos (heces fosilizadas). También se pudo señalar en la investigación, a través de una tomografía realizada en la USP, que el dinosaurio padecía osteomielitis aguda.

   El análisis geoquímico indicó la excepcional fosilización de estos organismos mediante un proceso llamado fosfatación, que habría ocurrido rápidamente, permitiendo la preservación de los cuerpos de los microorganismos dentro de los canales vasculares del huésped, antes de que se degraden.