7 de diciembre de 2019
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  • 9 de diciembre de 2009

    Un nuevo informe alerta sobre el riesgo inminente de un aumento de accidentes cardiovasculares en Europa (1)

    BRUSELAS, December 9 /PRNewswire/ --

    -- Un informe publicado hoy por expertos de sociedades médicas y asociaciones de pacientes pide a los políticos europeos la adopción de medidas urgentes contra los accidentes cardiovasculares y cerebrales que azotan a miles de pacientes con fibrilación auricular (AF) cada año

    -- La AF es la arritmia cardiaca más frecuente., Afecta a más de seis millones de personas en Europa[1], aumentando cinco veces el riesgo de apoplejía y siendo responsable de entre el 15 y el 20% de todos los accidentes cardiovasculares causados por coágulos sanguíneos (apoplejía isquémica)[2],[3]

    -- Las consecuencias de la apoplejía pueden ser devastadoras no sólo para la calidad de vida del paciente[4], sino también la de sus familias y cuidadores[5]

    -- La carga económica de la apoplejía en la economía europea se estima en 38.000 millones de euros al año[6]

    -- El impacto de los accidentes cardiovasculares y cerebrales aunmentará de manera drástica en los próximos años. Se espera que el número de personas afectadas por la AF será 2,5 veces mayor en el año 2050[7],[8] debido al envejecimiento de la población 7 y una mayor supervivencia de pacientes con condiciones que predisponen a la AF (p. ej. ataque cardiaco) [9]

    -- Muchas apoplejías relativas a la AF podrían prevenirse mediante la detección precoz y el tratamiento más eficaz de la AF[10]

    Se necesita una acción coordinada urgente para evitar miles de accidentes cardiovasculares y cerebrales, que son la causa de discapacidad y fallecimientos de muchos pacientes con fibrilación auricular (AF) cada año. El informe, How Can We Avoid a Stroke Crisis?, presentado hoy en el Parlamento Europeo por Stroke Prevention, un grupo de expertos en salud de Europa, propone medidas para abordar la apoplejía en pacientes con AF, la arritmia cardiaca más común y una de las principales causas de apoplejía[1]. Su propuesta, respaldada por 17 organizaciones médicas profesionales y de pacientes de Europa, pide a los decisores políticos de la UE y a los gobiernos de los Estados miembros actuar antes de que el aumento de estos accidentes cardiovasculares y cerebrales se conviertan en una crisis mayor de salud pública.

    El informe advierte de una epidemia de apoplejía en Europa, si no se toman medidas para ralentizar el aumento de los accidentes cardiovasculares prevenibles que se producen cada año. Linda McAvan, Miembro del Parlamento Europeo (MEP), comentó: "Es importante que el gobierno y los políticos del campo de la salud tomen medidas para resolver las necesidades médicas no cubiertas en la prevención de accidentes cardiovasculares y cerebrales.Respaldo las recomendaciones realizadas en el informe de Action for Stroke Prevention, y creo que su aplicación contribuirá a la prevención de la apoplejía en pacientes con AF y, a su vez, reducirá drásticamente el aumento de la carga clínica, económica y social de la apoplejía en Europa".

    Las recomendaciones realizadas por el informe incluyen: mejorar la educación del paciente, el diagnóstico de AF y la evaluación del riesgo de apoplejía, tomando nuevos enfoques en la prevención, facilitando el intercambio de prácticas recomendadas y la provisión de la administración igual y adecuada de la terapia para pacientes con AF.

    Necesidad médica no cubierta para prevenir la apoplejía en pacientes de fibrilación atrial

    "Está claro que hay una necesidad médica no cubierta en la prevención de la apoplejía en pacientes con fibrilación auricular

    ", dijo el profesor Gregory Lip, profesor de medicina cardiovascular, del Universityof Birmingham Centre for Cardiovascular Sciences, City Hospital Birmingham, Reino Unido. "La mayoría de dichas apoplejías son prevenibles pero el mal diagnóstico y tratamiento de los pacientes con AF, así como el uso subóptimo de anticoagulación y los efectos secundarios de los actuales tratamientos, supone una carga innecesaria para los pacientes, sus familias y cuidadores, así como para nuestros sistemas sanitarios".

    La apoplejía es el desorden cardiovascular más común tras la enfermedad cardiaca[11]. Las tendencias actuales predicen que el número de apoplejías en la UE ascenderá desde 1,1 millones al año en 2000 a 1,5 millones al año en 2025[12]. Además, las apoplejías relativas a la AF son más graves, causan una mayor discapacidad y tienen un peor resultado que las apoplejías en pacientes sin AF. Las personas que tienen una apoplejía causada por la AF son más propensas a permanecer en el hospital más tiempo y un 50% más propensas a quedar con discapacidades permanentes [3],[13].

    "El impacto de la discapacidad física, emocional y cognitiva en los pacientes tras una apoplejía puede ser considerable", dijo Eve Knight, Consejera Delegada de AntiCoagulation Europe. "A su vez, esto puede tener un profundo impacto en la calidad de vida del cuidador y la familia, que pueden sufrir problemas emocionales como depresión y ansiedad".

    El impacto de la apoplejía también afecta a nuestros sistemas sanitarios. La carga económica que crea es responsable de entre el 2 y el 3% del gasto sanitario total en la Unión Europea[6]. Los costes sanitarios asociados con la apoplejía son más altos para pacientes con AF que para pacientes sin AF[14]. La AF es un factor de riesgo independiente y es responsable de entre el 15 y el 20% de todas las apoplejías isquémicas (apoplejías causadas por coágulos sanguíneos)[2,3].

    El número de personas que sufren de AF está entorno a seis millones sólo en Europa1. Las personas con AF son una importante población objetiva para reducir la carga general de la apoplejía, que se ha identificado por la Heart Health Charter y la Unión Europea como una necesidad clave en Europa[15].

    Acerca de la AF y la apoplejía

    La AF es la arritmia cardiaca más común[1]. Es una enfermedad en la que las aurículas o cámaras superiores del corazón laten de una manera no coordinada y desorganizada, como resultado la sangre no es adecuadamente bombeada y expulsada completamente fuera de las cámaras cardiacas, por lo que puede acumularse y formar un coágulo

    . Si un coágulo sanguíneo sale de las aurículas, puede alojarse en una arteria del cerebro bloqueando el suministro sanguíneo y causando que el paciente padezca una apoplejía isquémica[16]. Aproximadamente una de cada cinco apoplejías isquémicas se deben a AF[3].

    Las apoplejías relacionadas con la AF son más graves, causan discapacidades más graves y tienen un peor pronóstico que las apoplejías en pacientes sin AF3. Aunque el actual tratamiento de la apoplejía - antagonistas de vitamina K como warfarin- puede ser efectivo, puede asociarse también con una serie de inconvenientes y actualmente está en desuso en Europa, especialmente en pacientes mayores con mayor riesgo de apoplejía[17].

    Prevenir la AF en pacientes con riesgo de arritmia, diagnosticar la AF antes de que se produzca la primera apoplejía y tras las recomendaciones sobre el uso de las terapias anticoagulación, incluyendo opciones de tratamiento nuevas, son factores críticos para la prevención efectiva de las apoplejías relativas a la AF[10].

    Acerca del informe

    Los autores son expertos líderes globales en cardiología, neurología, economía de la salud, política y defensa del paciente.

    Las medidas y recomendaciones que se piden en el informe están respaldadas por:

    -- ADKA (The German Society of Hospital Pharmacists)

    -- AntiCoagulation Europe (ACE)

    -- Arrhythmia Alliance (A-A)

    -- Atrial Fibrillation Association (AFA)

    -- European Society of Cardiology (ESC) Working Group on Thrombosis

    -- European Association of Hospital Pharmacists (EAHP)

    -- European Brain Council (EBC)

    (CONTINUA)