Amigos de los Humedales rechaza la segunda pista del aeropuerto de Alicante-Elche por el "grave impacto ambiental"

Alicante.- Amigos de los Humedales rechaza la segunda pista del aeropuerto por el "grave impacto ambiental"
AHSA
Publicado: jueves, 16 mayo 2019 11:16

ALICANTE, 16 May. (EUROPA PRESS) -

Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA) han trasladado al Ministerio para la Transición Ecológica su rechazo "frontal" a la segunda pista del aeropuerto Alicante-Elche por "su grave impacto" sobre la zona húmeda protegida del Saladar de Agua Amarga.

En un comunicado de este jueves, AHSA ha indicado que el Plan Director del Aeropuerto de Alicante-Elche ha sido nuevamente sometido a fase de consultas ambientales diez años después de efectuarse un trámite similar por parte del entonces Ministerio de Medio Ambiente.

Como ya se proponía en el documento de 2009, se vuelve a proyectar la ampliación de las instalaciones aeroportuarias con la construcción de una segunda pista que ocuparía un importante sector de los terrenos protegidos e inundables de la zona húmeda catalogada del Saladar de Agua Amarga, tanto en Elche como en Alicante, invadiendo incluso terrenos del Dominio Público Marítimo Terrestre del término municipal de Alicante.

Y, como en 2009, la AHSA ha vuelto a rechazar "la destrucción de esta emblemática zona húmeda", pidiendo al Ministerio para la Transición Ecológica que desestime el proyecto por "el grave impacto ambiental" que supondría la construcción de la segunda pista.

Los ecologistas esperan que su escrito, dirigido al subdirector general de Evaluación Ambiental, contribuya a que el proyecto de la segunda pista se "descarte definitivamente, de modo que termine de una vez el boicot que denuncian que mantiene AENA desde 2010 a la restauración ambiental del Saladar de Agua Amarga".

PRESIONES DE AENA

AHSA ha denunciado la actitud de AENA que impide, a su juicio, "el cumplimiento de las medidas correctoras incluidas en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de la ampliación de la Desaladora de Alicante, presionando a la Mancomunidad de Canales del Taibilla, a la Conselleria de Medio Ambiente y al Servicio de Costas de Alicante para que no se mantenga inundado de forma permanente el Saladar, tal y como se contempla en la DIA, con el argumento del peligro de colisión con las aves acuáticas que puedan acudir al humedal".

Así las cosas, para Amigos de los Humedales "el peligro del aumento de colisiones causadas por aves, aducido por AENA para impedir la restauración ambiental del Saladar de Agua Amarga, es completamente infundado".

Los ecologistas han asegurado que en un estudio realizado por AENA, en el que se recopilaron datos de colisiones con avifauna en el aeropuerto de Alicante-Elche entre 2008 y 2015, se recogía una tasa de colisión "muy por debajo de la media de los aeropuertos españoles".

En ese sentido, han puesto de ejemplo que el aeropuerto de Barcelona fue construido, como el de Alicante, junta a una zona húmeda, el Delta del Llobregat, existiendo lagunas a escasa distancia de las pistas del aeropuerto en las que se registran invernadas de miles de aves acuáticas. "Sin embargo, en el entorno del aeropuerto de El Prat nunca ha habido problemas para llevar adelante los numerosos proyectos de restauración ambiental realizados desde su protección como Reserva Natural en 1987".

En opinión de AHSA, detrás de la constante oposición de AENA a la restauración ambiental del Saladar de Agua Amarga "se esconde el interés por mantener la zona húmeda completamente degradada para facilitar el proyecto de ampliación del aeropuerto sobre el humedal".

"Un proyecto completamente disparatado por su altísimo coste ambiental, no sólo por la destrucción de un valioso humedal mediterráneo, sino también por las graves consecuencias globales en cuanto a emisión de gases de efecto invernadero que supondría seguir invirtiendo dinero público en fomentar el medio de transporte más contaminante que existe, la aviación comercial, en la actual situación de emergencia climática", ha concluido Amigos de los Humedales.