4 de abril de 2020
14 de septiembre de 2009

Carlos Osoro preside esta tarde la apertura de curso del movimiento diocesano 'Cursillos de cristiandad'

VALENCIA, 14 Sep. (EUROPA PRESS) -

El arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, presidió hoy la apertura de curso del movimiento diocesano 'Cursillos de cristiandad', con una misa y la comunicación de testimonios de miembros de la entidad que se celebró en la sede del movimiento del barrio valenciano de Patraix.

Según informaron fuentes del Arzobispado en un comunicado, los 'Cursillos de cristiandad' cuentan, en la actualidad, con más de un centenar de miembros y colaboradores en la diócesis de Valencia, que fue la primera en acoger la iniciativa tras ser impulsada en Mallorca en 1949 por un grupo de laicos de Acción Católica.

La presidenta en la diócesis valentina, Mari Carmen Ferrer, señaló que pretenden ser "un encuentro con el Señor y con la Iglesia para vivir el compromiso cristiano cada día" consideró que "lo representativo de esta experiencia es que cada cursillista la traslada después a su parroquia y a las distintas actividades que en la misma se realizan".

A lo largo del año, el movimiento diocesano organiza varios cursillos en los que participan sacerdotes y laicos, entre ellos, adultos y jóvenes mayores de edad y matrimonios. Los cursillos de cristiandad, que tienen lugar en su gran mayoría en la Casa de Ejercicios de San Juan de Ribera, en la Barraca de Aguas Vivas de la localidad valenciana de Alzira, y se celebran durante tres días, se iniciarán el próximo 8 de octubre y se prolongará el mes de diciembre y los de enero, marzo, abril y junio de 2010.

Igualmente, el movimiento diocesano de 'Cursillos de cristiandad' organiza cada lunes, a las 20.30 horas en su sede de Valencia, un encuentro denominado "ultreya" que celebran laicos, jóvenes y matrimonios para "seguir despertando y viviendo su fe e influir cristianamente en la sociedad", comentó Ferrer.

Estas reuniones, que también son organizadas en varias localidades de la diócesis, incluyen la celebración de una eucaristía, una charla formativa sobre el Evangelio y una puesta en común y reflexión de los participantes. La "ultreya" es el grito de aliento con el que los peregrinos en la Edad Media animaban a seguir el camino hacia Santiago de Compostela y significaba "más allá".