21 de agosto de 2019
  • Martes, 20 de Agosto
  • 29 de junio de 2014

    El Consell activa el Programa 'Ola de Calor' prevenir los efectos de las altas temperaturas en la salud

    Presta especial atención a los mayores de 65 años que viven solos, enfermos terminales, niños menores de cuatro años o personas obesas

    El Consell activa el Programa 'Ola de Calor' prevenir los efectos de las altas temperaturas en la salud
    EUROPA PRESS

    VALENCIA, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -

    El Consell ha activado el 'Programa de Prevención y Atención a los Problemas de Salud Derivados de las Temperaturas Extremas en la Comunitat Valenciana', con el objetivo de "prevenir, minimizar y evaluar" los impactos en la salud de la población derivados de las altas temperaturas, con especial atención a la presencia de olas de calor.

    El 'Programa de Ola de Calor' permanecerá activo hasta el 30 de septiembre, "salvo que las condiciones meteorológicas impliquen su modificación puntual", según ha informado la Generalitat en un comunicado. La iniciativa se desarrollará en todo el territorio de la Comunitat, con las "especificaciones necesarias" en cada departamento de salud.

    Desde la Conselleria de Sanidad se justifica la puesta en marcha de este Programa Ola de Calor, que se activa cada año en la Comunitat desde el año 2004, debido a que las temperaturas excesivamente elevadas "son una amenaza para la salud pública, ya que contribuyen a las defunciones por enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cerebrovasculares, sobre todo entre las personas de edad avanzada".

    De hecho, según explica, los periodos con altas temperaturas "son propicios para las enfermedades ligadas al calor y pueden suponer un agravamiento de enfermedades previas". Las temperaturas altas provocan además un aumento de los niveles de ozono y de otros contaminantes del aire que agravan las enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Además, los niveles de polen y otros alérgenos también son mayores en caso de calor extremo.

    GOLPES DE CALOR

    La exposición a temperaturas excesivas afecta especialmente a los niños, a las personas mayores y a los enfermos con enfermedades crónicas de base. Desde un punto de vista social, "la marginación, el aislamiento, la dependencia, la discapacidad o las condiciones de habitabilidad de las personas con menos recursos, añaden factores de riesgo que hacen aún más vulnerables a determinado colectivos", ha añadido el Gobierno valenciano.

    Durante el verano de 2013 se registraron 22 atenciones sanitarias por golpe de calor en los centros sanitarios de la Comunitat, siete de ellos en la provincia de Valencia, siete en Castellón y ocho en Alicante.

    El golpe de calor se caracteriza por un incremento de la temperatura corporal central por encima de 40 grados centígrados y alteraciones del sistema nervioso central entre las que predomina la encefalopatía. Es bastante común que se llegue al coma. Se trata de una emergencia médica y causa tratable de fracaso multiorgánico.

    Las dos formas habituales de presentación son la relacionada con el ejercicio en ambientes calurosos (que afecta fundamentalmente a individuos jóvenes sanos) y la forma clásica (que afecta a ancianos o individuos con enfermedades debilitantes) durante intensas olas de calor.

    MAPAS DE RIESGO

    El programa incluye la elaboración diaria de mapas de riesgo que, con cuatro colores (verde, amarillo, naranja y rojo) muestran los niveles de temperatura previstos, desde los 35 grados hasta el color rojo, que indica que se superan los 41 grados. Estos mapas de encuentran disponibles a través de las respectivas páginas web de la Dirección General de Salud Pública y de la Fundación CEAM.

    Desde el punto de vista sanitario, la Dirección General de Salud Pública considera población de riesgo a los mayores de 65 años que viven solos o sufren problemas de salud, los pacientes inmovilizados, los enfermos terminales, niños menores de cuatro años, las personas con obesidad excesiva, los pacientes con determinados tratamientos o las personas con enfermedades crónicas.

    En el caso de las personas mayores, el grupo de riesgo "por excelencia", se recuerda que los ancianos tienen menor capacidad de sudoración, y tienen reducida la sensación de calor, por lo que no suelen protegerse. Además tienen disminuida la sensación de sed, lo que conlleva también un "mayor peligro de deshidratación", advierte.

    Muchos de ellos viven en residencias, por lo que el plan establece una serie de medidas preventivas dirigidas a los centros de personas mayores dependientes, entre las que destaca la sugerencia de beber un vaso de agua o zumo, tanto en el desayuno, la comida, la merienda y la cena, como entre horas, o vestir con ropa ligera, holgada, y de colores claros. Asimismo, se recomienda si tienen que salir del centro, que lo hagan a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde.

    La ingesta de agua y alimentos líquidos se establece como recomendación general, así como aumentar el consumo de frutas y verduras y evitar las comidas copiosas.