6 de agosto de 2020
4 de abril de 2008

Cultura.- Los experimentos sobre los sentimientos del agua del doctor japonés Masaru Emoto se hacen arte en el IVAM

VALENCIA, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

El doctor japonés Masaru Emoto (Yokohama, Japón, 1943), conocido por sus investigaciones sobre la cristalización del agua y su teoría de que el elemento líquido tiene "sentimientos", visitó hoy el Institut Valencià d'Art Modern (IVAM) la exposición 'Ingestum: Los fluidos', en la que el realizador Bigas Luna ha incluido una instalación que rinde tributo a la visión poética del agua del autor nipón. Emoto se mostró gratamente sorprendido por la muestra y aprovechó su estancia en el museo para explicar su filosofía, en la que el agua es un bien "fundamental para la vida", dijo.

La instalación que exhibe hasta el próximo 26 de abril el IVAM está realizada por Carles Torrent y Goio Iturregui, miembros de la Asociación de Amigos de Masaru Emoto que existe en España. Esta pieza está basada en las investigación del doctor, que ha analizado a lo largo de su trayectoria cómo se forman las diferentes clases de cristales dependiendo de palabras, sonidos, imágenes o sentimientos a las que el líquido se expone.

La instalación consiste en un recipiente pentagonal lleno de agua con la imagen retroiluminada del cristal hexagonal del agua de 'Amor y Gracias' de Emoto en la base. El agua contenida en este recipiente vibra por el sonido de distintas frecuencias sonoras y la luz y los sonidos en el agua se expanden por un espacio de forma laberíntica, que otorga la necesaria intimidad de disfrutar de la obra.

La creencia que inspira esta pieza es que el agua es como el "disco duro" de la humanidad, que tiende la capacidad de recibir la información a la vez que la puede transmitir y mostrar, por ejemplo, cuando el ser humano la bebe o en forma de cristales, que muestran el efecto de la energía del Hado, un concepto japonés que significa vibración.

Por este motivo, cuando el agua se congela se observar distintas estructuras cristalinas según su constitución bioquímica pero también según la calidad de la música, de las palabras, de las imágenes, de los sentimientos o de las instalaciones con las que ha estado en contacto.

Para elaborar esta teoría, Masaru Emoto realiza experimentos con el agua siguiendo un concienzudo proceso de congelación durante horas para comprobar las distintas formas que adquiere al llegar hasta los 25 grados bajo cero e ir subiendo progresivamente de temperatura.

Masaru Emoto se mostró muy agradecido por la oportunidad de volver a Valencia, que ya visitó en una ocasión anterior. Igualmente, recordó que acaba de participar en los actos previos de la Expo de Zaragoza, dedicada al agua, y alabó a la dirección de este evento por elegir "un tema tan importante".

"SABIO DEL SIGLO XXI"

Por su parte, Bigas Luna calificó al investigador japonés como "uno de los grandes sabios del siglo XXI" y aseguró que desde que se planteó el proyecto de 'Ingestum', que concibe como un retorno a los fluidos fundamentales de la vida, "supe que tenía que hacer un homenaje a Masaru Emoto".

En el acto estuvo también presente la directora del IVAM, Consuelo Ciscar, quien destacó lo poético de la idea de que el agua "es sensible y puede reaccionar a cosas como la música y los sentimientos".