18 de enero de 2020
24 de septiembre de 2014

Los retratos de Sorolla dialogan con la indumentaria de la época en una exposición en el San Pío V

Los retratos de Sorolla dialogan con la indumentaria de la época en una exposición en el San Pío V
EUROPA PRESS

VALENCIA, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Museo de Bellas Artes San Pío V de Valencia ha inaugurado este miércoles la exposición 'Vestidos para posar. Retratos de Sorolla e indumentaria contemporánea', con la que quiere acercar al espectador del siglo XXI la sociedad del cambio de siglo XIX-XX por medio del diseño de 16 trajes que reproducen la indumentaria plasmada en una selección de ocho obras del pintor valenciano.

La directora del Museo de Bellas Artes de Valencia, Paz Olmos, ha presentado este miércoles la muestra, que se expone en la Sala Sorolla de la pinacoteca, junto con las comisarias Victoria Liceras, investigadora de la moda, e Isabel Justo, de la Institución Joaquín Sorolla de Investigación y Estudios.

En declaraciones a los medios, Olmos ha explicado que esta exposición --que se exhibe hasta el 11 de enero-- muestra "qué estaba viendo Sorolla cuando hacía sus retratos, qué vestidos llevaban, cómo era en la realidad de lo que veía y que luego ha podido plasmar en esa obra de arte". Por ello, se han escogido ocho obras permanentes de la Sala Sorolla que, junto con la colección de vestidos de Victoria Liceras, refleja "en una dimensión real lo que está plasmado en el cuadro".

Liceras, por su parte, ha relatado que para este trabajo se ha encargado de buscar trajes "lo más similares posibles a los que se habían seleccionado previamente" y ha destacado que hay vestimentas que representan a personajes extemporáneos, otras de retratos historicistas del siglo XVIII, además de un recorrido en el final del XIX contemporáneo a Sorolla, acabando con las últimas obras hasta los años 20.

Entre las piezas expuestas acompañadas de las prendas textiles, destacan algunas de las mejores que expone permanentemente el museo, como el retrato de 'María Clotilde Sorolla', que en esta ocasión se expondrá junto a un traje de algodón rojo compuesto por una falda acampanada y jubón ancho de cuello alto, cerrado en espalda y ceñido a cintura, con mangas tipo globo; el de 'Carlos Urcola con su hija Eulalia', para el que se ha configurado un traje masculino y otro de niña de organdí de algodón estampado y pequeños volantes; o la mantilla española de seda de color blanco marfil en encaje tipo Granada que imita el cuadro de 'Pilar Elegido', entre otros.

Junto a estos, también hay obras en las que el esplendor del traje regional y el dieciochesco es el protagonista, como 'Grupa valenciana', 'Boceto de cartel para el diario El Pueblo' o 'Figuras de casacas jugando en un jardín'.

MÁS PIEZAS EN EL CENTRO DEL CARMEN

Además, Isabel Justo ha indicado que la obra continúa en el Centro del Carmen, donde se exhiben temporalmente, del 25 de septiembre al 11 de enero, sendos montajes del 'Retrato del abogado Silverio de la Torre' y 'Retrato de Señora', en la Sala de la Institución Joaquín Sorolla de Investigación y Estudios.

También ha destacado que hay una investigación incluida en un libro que se va a editar, en el que se incluye una reflexión de Victoria Liceras sobre la moda en la época de Sorolla y un texto de Justo sobre la importancia del vestido, la decoración y otros elementos que "en el momento se consideraban cosas femeninas pero que después, con el advenimiento del diseño, en nuestras sociedades lo hemos equiparado al arte", ha apuntado la comisaria de la Institución Joaquín Sorolla.

Preguntadas por la importancia que otorgaba el pintor a la vestimenta, Isabel Justo ha recordado una anécdota, que se cuenta en el libro, acerca de un retrato que le encargó la Hispanic Society a Sorolla sobre Ramón Pérez de Ayala. El pintor se encontró al escritor en una exposición ataviado con un impermeable, un paraguas y unas gafas de vista que solo utilizaba para contemplar los cuadros y le pidió que acudiese así al día siguiente para retratarlo porque le gustaba cómo iba vestido y le daba un aire de monje ascético. En esta línea, ha señalado que Sorolla "a primera vista componía y luego la gente se quería adornar con sus mejores galas, estaba la intención del retratado y del retratador".

En esta línea, inquirido sobre si el retratista elegía la ropa que lucían los personajes de los cuadros, Liceras ha agregado que "no siempre" porque "él pintaba muchos cuadros domésticos y escenas como estaban en ese momento, sobre todo en retratos a miembros de su familia, de una forma más informal". "No creo que en esas circunstancias, estando los niños jugando en la casa, les hiciera poner una ropa especial para el retrato, quizá en los retratos de encargo sí, por el equilibrio cromático o algún efecto que a él le interesaba", ha considerado.

Además, ha subrayado que el pintor "estaba interesado en la moda" y, de hecho, "escribía a la mujer y le indicaba con esquemas cómo iban vestidas las mujeres en ese momento en Barcelona". No obstante, desconoce si sus cuadros marcaban tendencia, ya que "un cuadro cuesta de pintar y, quizá, cuando se ha terminado, y sobre todo al final del XIX que la moda ya empieza a ser muy efímera, ya estaba pasado de moda".

Al respecto, Justo ha contado que cuando el artista se fue a Nueva York se llevó un retrato de la reina Victoria Eugenia y allí "dos o tres señoras estadounidenses quieren retratarse justo como la reina, en un retrato oval, con un collar largo y un escote igual", por lo que "la gente famosa marca tendencia, no es tanto Sorolla como los personajes retratados por él".

FILTRACIÓN DE AGUA EN EL SAN PÍO V

Por otro lado, a Paz Olmos se le he preguntado preguntada por la filtración de agua en la pinacoteca a consecuencia de la tromba de agua que cayó este lunes sobre la ciudad de Valencia. La directora ha reiterado que fue "apenas una pequeña filtración que se produjo en un almacén de los nuevos de la quinta fase, porque precisamente hay una cámara que la obra ha proyectado y se ha ejecutado, que aísla el almacén".

"El agua que recoge el saneamiento de todo el edificio quedó en esa cámara de seguridad y filtró apenas un poco de agua en el almacén pero totalmente insignificante y, efectivamente, se arregló en seguida", ha asegurado.

Así, ha negado que este hecho haya afectado a ninguna obra, ya que "los peines están separados del suelo unos centímetros, por lo que tendría que haber sido una catástrofe que efectivamente no se va a producir".