Desarticulada una organización que actuaba en equipos para asaltar hasta 10 viviendas en una noche

Efectos robados recuperados
CNP
Actualizado: domingo, 7 diciembre 2014 17:48

VALENCIA, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización que presuntamente actaba en equipos para asaltar hasta 10 viviendas en una noche. En la operación, los efectivos han detenido a seis personas por su presunta implicación en hasta 61 robos en chalets y casas de campo ubicadas en Valencia, Alicante y Albacete, según ha informado la Jefatura Superior en un comunicado.

El objetivo de la red era sustraer todo tipo de efectos susceptibles de ser vendidos, a los que posteriormente daban salida en mercadillos de segunda mano de las poblaciones valencianas de Llaurí, Corberá y también lo transportaban a Rumanía.

Según la Policía, los arrestados tomaban numerosas medidas de seguridad, como paradas intermitentes en carretera o cambios de sentido, y ocultaban los objetos sustraídos en zulos ocultos tras arbustos en una zona montañosa y en un almacén.

La organización supuestamente actuaba en equipos de dos o tres personas para asaltar en una sola noche hasta diez viviendas localizadas en Valencia, Alicante y Albacete y buscaban sustraer todo tipo de efectos susceptibles de ser vendidos, a los que posteriormente daban salida en mercadillos de segunda mano de las poblaciones valencianas de Llaurí y Corberá. Hasta el momento han sido arrestadas seis personas por su presunta implicación, aunque la operación continúa abierta.

DESPLAZAMIENTOS CADA NOCHE

Las pesquisas comenzaron tras tener conocimiento los agentes de que dos personas que conducían un mismo vehículo se podrían estar dedicando a actividades relacionadas con los robos con fuerza. Estos individuos se trasladaban asiduamente desde la zona valenciana de Ángel del Álcazar hasta un emplazamiento en el término municipal de Manises, donde se detectó que residían otros integrantes de la organización.

Los investigadores comprobaron que prácticamente todas las noches a partir de las 21.00 horas, los miembros de la banda tomaban la autovía A-7 en dirección a Valencia, Alicante y Albacete, lugar donde realizaban los asaltos. En ocasiones, según la Policía, se trasladaban ocho personas en dos vehículos que actuaban "de forma coordinada".

DOS CONDUCTORES DISTRIBUÍAN A LOS EQUIPOS DE ASALTO

Los miembros de la organización poseían una "gran especialización" en delitos de robo con fuerza y estaban "altamente organizados". De esta forma, los conductores repartían a equipos de dos o tres integrantes de la organización por diferentes zonas próximas a casas de campo o chalets.

Mientras los conductores se retiraban lejos de las zonas elegidas para los asaltos, para evitar ser detectados por la Policía, cada equipo podía llegar a robar en una noche entre una y diez casas. Para acceder a los domicilios utilizaban palanquetas y destornilladores. También se valían de walkie-talkies para comunicarse entre ellos, linternas de acople en la cabeza y prismáticos. Además, los investigados realizaban paradas intermitentes en la carretera y efectuaban cambios de sentido "sin explicación aparente".

Una vez perpetrados los robos, escondían los objetos en zulos ocultos tras arbustos en una zona montañosa. Cuando consideraban que el riesgo de ser detectados por los investigadores era menor, trasladaban los objetos sustraídos hasta un almacén ubicado en la localidad valenciana de Manises. Posteriormente daban salida a lo robado en puestos callejeros de las poblaciones de Llaurí y Corberá (Valencia), o lo más valioso lo trasladaban a Rumanía.

La investigación se ha llevado a cabo por agentes de la Brigada Provincial de Policial Judicial de la Jefatura Superior de Valencia y agentes de la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría de Distrito de Marítimo de Valencia.

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