26 de agosto de 2019
  • Domingo, 25 de Agosto
  • 17 de octubre de 2010

    El Gobierno sitúa en 3 y 3,5 minutos el tiempo medio de espera en los filtros de seguridad del aeropuerto de Valencia

    VALENCIA, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

    El Gobierno señala que el tiempo medio de espera en el filtro de seguridad del aeropuerto de Manises se sitúa entre tres minutos y tres minutos y medio, por lo que, según el Ejecutivo, "no cabe hablar de colas interminables, ni de perjuicios a los pasajeros", salvo en algún caso "excepcional". También remarca que no existe ninguna zona de la infraestructura valenciana que haya quedado sin vigilancia "ni por falta de personal ni por ningún otro motivo".

    El Ejecutivo se pronuncia de esta manera en una respuesta parlamentaria, consultada por Europa Press, a varias preguntas formuladas por la diputada del PP Inmaculada Guaita sobre la vigilancia en el aeropuerto y la plantilla destinada a estas tareas. La parlamentaria señala que, según denuncia el sindicato CSIF, hay zonas que han quedado sin vigilancia debido a la falta de personal y el número de trabajadores se ha reducido un 10 por ciento en relación al año pasado.

    El Gobierno señala que en el aeropuerto de Valencia, y en todos los aeropuertos de la red de Aena, la seguridad y vigilancia son competencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y la labor de Aena consiste en apoyar a los mismos en base a lo establecido en el convenio de colaboración firmado entre esta entidad y el Ministerio del Interior.

    De acuerdo con este documento, Aena dota de los equipos necesarios en los controles de seguridad y facilita el equipamiento necesario para los controles de acceso. Además, se contrata el servicio a una empresa de seguridad privada mediante concurso público "para dotar de los medios humanos que el aeropuerto necesita".

    Remarca que esta asistencia técnica "no está contratada por número de empleados sino por servicios prestados", por lo que Aena no controla el número de empleados sino la calidad del servicio.

    Además, afirma que en el aeropuerto de Valencia, ni en el año 2009 ni en el tiempo transcurrido de 2010 --la respuesta está fechada el pasado 30 de julio-- se han modificado los criterios de apertura de los filtros de seguridad de pasajeros, que se planifican en función del tráfico previsto y se ajustan en relación al flujo real de pasajeros.

    La media del tiempo de espera en el filtro de seguridad se sitúa entre tres minutos y tres minutos y medio, por lo que, según el Ejecutivo, "no cabe hablar de colas interminables, ni de perjuicios a los pasajeros, salvo en un momento excepcional y que precisamente fue coincidente con una manifestación autorizada de los trabajadores de la Asistencia Técnica de seguridad y vigilancia del aeropuerto".

    Asimismo, siempre que se considera necesario, especialmente durante la época estival, en otras fechas significativas o en eventos especiales en la ciudad de Valencia, que puedan suponer un incremento significativo del número de pasajeros que pasan por el aeropuerto --el Ejecutivo pone como ejemplo la celebración del Gran Premio de Fórmula 1-- "el aeropuerto de Valencia mantiene activo un programa especial de refuerzo de los servicios de seguridad".

    El Gobierno manifiesta que no existe ninguna zona que haya quedado sin vigilancia en el aeropuerto de Valencia "ni por falta de personal ni por ningún otro motivo". Añade que gracias a la implementación de mejoras técnicas en el control de rondas "incluso se ha mejorado la cobertura de zonas del perímetro aeroportuario".

    POSIBLE REDUCCIÓN DE PERSONAL

    También señala que la "posible reducción de personal de seguridad" en el año 2010 a la que hace referencia la pregunta de la diputada 'popular' puede haberse producido por dos motivos. El primero vendría dado por una caída del número de pasajeros en el aeropuerto de Valencia, que en 2009 fue de un 17 por ciento con respecto al año anterior. El segundo de ellos por "razones de eficacia, eficiencia y seguridad", ya que en ese año se cerró un filtro para empleados situado en un edificio diferente a la terminal de pasajeros.

    El Ejecutivo especifica que este hecho no afectó a los controles de pasajeros, ya que el flujo de empleados se canalizó a través de otro filtro situado en el mismo edificio que en el que se encontraba el cerrado.