22 de noviembre de 2019
  • Jueves, 21 de Noviembre
  • 15 de octubre de 2019

    Nutricionistas alertan de la alta presencia de azúcares añadidos en la cesta de la compra

    Nutricionistas alertan de la alta presencia de azúcares añadidos en la cesta de la compra
    BOllería Bollos NapolitanasPIXABAY - ARCHIVO

    VALÈNCIA, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

    El Colegio Oficial de Dietistas y Nutricionistas de la Comunitat Valenciana (CODiNuCoVa) ha alertado este martes de la alta presencia de azúcares añadidos en la cesta de la compra y ha subrayado que según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición cada español consume una media de 111,2 gramos de azúcar al día, una cantidad que cuadriplica los 25 gramos que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

    En un comunicado, los nutricionistas valencianos han explicado que el elevado consumo procede en su mayoría de los azúcares que se le añaden a los productos envasados. "El azúcar que podemos añadir al café o al té no son nada en comparación con los azúcares que se encuentran en los alimentos ultraprocesados y pasan desapercibidos por los propios consumidores puesto que actualmente no es obligatorio declarar o advertir de este elevado porcentaje", ha afirmado la presidenta del CODiNuCoVa, Paula Crespo.

    Para sensibilizar a los consumidores acerca de esta realidad, el Colegio profesional reta a no consumir ultraprocesados este miércoles, Día Mundial de la Alimentación, y priorizar durante las 24 horas frutas y verduras y alimentos frescos.

    Las verduras, hortalizas y legumbres "son los principales alimentos de los que carece nuestra dieta, frente al exceso de pasta, arroz, pan y cereales refinados y, en el caso de los más jóvenes, bollería y dulces. Tenemos que cambiar los hábitos alimentarios para crecer como sociedad sana", ha apuntado Rocío Planells, dietista-nutricionista gerente del CODiNuCoVa.

    "El reto ya empieza por el desayuno. Los típicos cereales de desayuno o las galletas, el cacao en polvo, los zumos de frutas y los yogures de sabores, productos muy consumidos en el desayuno de los españoles, ya tienen cantidades de azúcares añadidos mucho más elevadas de lo recomendado para un único día", ha agregado.

    Según la especialista, si a este desayuno le sigue una comida a mediodía con alguna bebida azucarada, una salsa industrial o incluso aderezos para ensalada como el vinagre tipo balsámico o la salsa césar se puede llegar con facilidad a sobrepasar el límite de azúcar.

    "Realizar una compra en el supermercado de forma saludable es un propósito difícil de cumplir si no se sabe bien cómo hacerlo: más de la mitad de los productos envasados de consumo diario supera los límites de azúcar, pero también de sodio, grasas de baja calidad o calorías. Así, no es de extrañar que los españoles hayamos consumido 151 millones de kilos de azúcar en un año", ha advertido la dietista-nutricionista.

    MÁS ALLÁ DE LAS CARIES

    En la identificación de los productos, los dietistas-nutricionistas consideran necesario realizar una clara distinción entre los azúcares presentes en los propios alimentos de forma natural, como en frutas y verduras, y los azúcares añadidos durante el procesado de alimentos con el propósito de mejorar su conservación o hacerlos 'más apetecibles'.

    Estos últimos, que se encuentran en la mayor parte de productos ultraprocesados, solo incrementan el aporte de energía del alimento, sin aportar fibra u otros nutrientes esenciales.

    La ingesta de alimentos con elevadas cantidades de azúcares se relaciona con problemas importantes para la salud: "No solo puede significar un aumento del riesgo de caries dental, sino que, junto a una alimentación poco equilibrada, también se relaciona con un incremento del peso y, a largo plazo, problemas de obesidad, que irán asociados a un riesgo mayor de padecer diabetes y ciertos tipos de cáncer", ha comentado Paula Crespo.

    En este sentido, los profesionales de la dietética y la nutrición advierten de la necesidad de proteger al colectivo más vulnerable, niños y jóvenes menores de 18 años, que son los que más productos de este tipo consumen a diario y están más expuestos a publicidad engañosa de productos ultraprocesados.