6 de diciembre de 2019
  • Jueves, 5 de Diciembre
  • 11 de agosto de 2019

    La Policía interviene casi 2.000 objetos en dos años en actuaciones relacionadas con el patrimonio

    Jefe del Grupo de Patrimonio: "En el 'boom' inmobiliario empresarios invirtieron en obras de arte sin conocimiento y ahora son falsas"

    La Policía interviene casi 2.000 objetos en dos años en actuaciones relacionadas con el patrimonio
    Obras falsas de Picasso intervenidas en 2015 - GVA

    VALÈNCIA, 11 Ago. (EUROPA PRESS) -

    El Grupo de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional adscrita a la Generalitat Valenciana ha intervenido en el último año y medio hasta un total de 1.844 objetos en la Comunitat, incluyendo pinturas falsificadas de reconocidos autores, en operaciones en las que han practicado 856 identificaciones y realizado 383 inspecciones, que han derivado en 113 personas investigadas y tres detenidos.

    Las cifras corresponden al año 2018 y lo que va de 2019, periodo en el que el valor total de los objetos intervenidos asciende a 50.477.115 euros, de ellos, 50.277.228 de este año. Según las cifras a las que ha tenido acceso Europa Press, en 2018 se detuvo a una persona; se investigó a 69; hubo 203 inspecciones y 703 identificados; 101 vehículos controlados y 1.713 objetos intervenidos, principalmente piezas cerámicas (1.435), pero también restos arqueológicos (47); de marfil (96) o pinturas (38).

    En este 2019, hay dos detenidos; 44 investigados; 180 inspecciones 153 identificados; 30 vehículos controlados y 131 objetos intervenidos: 67 pinturas, nueve esculturas, 54 azulejos y un bastón estoque. La última operación más destacada ha sido realizada recientemente, al impedir los agentes la venta de un cuadro de Modigliani falso, cuyo original podría alcanzar un precio cercano a los 50 millones de euros.

    Según ha explicado a Europa Press el jefe del Grupo de Patrimonio de la Policía de la Generalitat, Antonio López, la unidad recibe "muy pocas" denuncias, "aún menos" a nivel particular, puede ser que de "alguna fundación", pero el grueso de las operaciones contra el Patrimonio las detectan ellos mismos.

    En casos de sospechas de falsificación en pinturas, el método más directo es consultar al autor si está vivo, a través de un reportaje fotográfico de las obras detectadas, y formular denuncia en caso de que se confirme esa sospecha. Si ya hubiera fallecido, se verifica con fundaciones; personas que han adquirido los derechos de propiedad intelectual, familiares o recurren profesionales en la obra del autor o la época.

    Con el informe de que esa obra no es auténtica --análisis para el que la unidad puede contar con la colaboración de estudios realizados por el IVCR+i de la Generalitat--, los agentes intervienen el trabajo falsificado. Si estuviera fuera de la Comunitat Valenciana, recurren a la ayuda de la Brigada de Patrimonio Histórico o las diferentes Jefaturas provinciales; se muestra los trabajos al especialista para la comprobación física; realizan al atestado y se da traslado al juez.

    Un 1 por ciento de las obras falsificadas detectadas son destruidas; el 80% se devuelve a su destino, aunque con un marcaje destacando la falsedad en el anverso y reverso y el 19% restante se lleva al Museo de la Policía en Ávila para utilizarse en cursos de formación de los agentes. Para las tareas de localización de posibles obras falsas, comprueban detalles como el soporte en el que se fija la obra y, en especial, el canal de comercialización.

    "Si se ve un Modigliani en internet, sorprende", explica, ya que lo normal es que se venda mediante casas de subastas especializadas internacionalmente. Además, asegura que el "ojo se va agudizando en determinados autores", aunque son siempre especialistas externos quienes "expertizan" la posible autenticidad.

    CINCO FALSOS PICASSO

    La operación más destacada en la que han participado es la incautación, en noviembre de 2015, de cinco obras falsas de Pablo Picasso por valor de 160 millones de euros que se pretendían vender a inversores extranjeros.

    "Hay gente que sobrevive de la compraventa de obras de arte. Un Picasso falso que se vende por 60 millones y te dan un 10 por ciento de comisión, hay gente que vive y vive muy bien", ha indicado, para asegurar que también la arqueología "se falsifica muchísimo". "Piezas íberas, jarrones y demás, me consta que hay en los museos más importantes a nivel internacional, que se han adquirido como buenas y en los que la prueba de carbono 14 sería clave", afirma.

    Para el responsable policial, la baja cifra de detenciones y condenas obedece a que "no crean alarma social", aunque es el cuarto delito que más dinero mueve a nivel internacional, tras las armas, drogas y prostitución. Además, considera que existe poca jurisprudencia sobre estos casos.

    "Si no se puede determinar quién ha ejecutado la autoría de una falsificación, no hay delito contra la propiedad intelectual, y para estafa, se tienen que proporcionar datos de que se comercializaba a sabiendas de su falsedad", ha indicado, para añadir que, si además es en grado de tentativa, eso "acaba todo en cajón de sastre".

    220 MILLONES DE EUROS DESDE 2014

    Por este motivo, y aunque "rara vez" se condene a una persona por estos hechos, llama la atención sobre las cifras: más de 300 obras intervenidas por valor de cerca de 220 millones de euros desde 2014. "Es una barbaridad", recalca.

    El responsable de la unidad subraya que cuando venden este tipo de obras falsificadas, los autores emplean todo tipo de documentación, incluso hasta documentos notariales que, en todo caso, dan fe de una compraventa "pero no de una autentificación"; recortes de prensa que pueden haber manipulado con photoshop y otra mucha "sin valor" en "cantidad hasta para aburrir", cuando en ocasiones con un certificado de un descendiente se queda acreditada esa falsedad.

    Como ejemplos curiosos, destaca que han descubierto obras enmarcadas y bien tapadas que por detrás era "como si hubiera estado pintado un niño de dos años" y otra de Sempere que "con las pruebas científicas se veían restos de pastel" en ella.

    López explica que todas las semanas intervienen obras, incluido en casas de subasta y resalta: "En la época del 'boom' de la vivienda hubo empresarios que invirtieron dinero en obras de arte sin tener conocimiento y cuando quiere comercializarlas se está detectando que son malas". Entre ellos, un falso Picasso que se comercializó en Benidorm por 30 millones.

    "Hay quienes han empeñado la casa para una adquisición y han acabados arruinados perdidos", añade y subraya que son casos que "parecen similares al tocomocho". "Quien quiere comprar una obra, no puede buscar gangas si no buscar aquella que le guste y asesorarse con un buen especialista. Quien busca gangas por internet, tarde o temprano cae como víctima", concluye.