17 de octubre de 2019
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  • 10 de agosto de 2019

    Una siembra tardía deja a 'les alfàbegues' de Bétera en 2,30 metros, medio metro menos de su récord de 2012

    Una siembra tardía deja a 'les alfàbegues' de Bétera en 2,30 metros, medio metro menos de su récord de 2012
    Alfàbegues de Bétera.CEDIDA

    VALÈNCIA, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

    Una siembra tardía, con 15 días de retraso respecto a lo habitual, ha hecho que 'les alfàbegues' --albahacas-- de Bétera (Valencia), que salen en procesión el día 15 de agosto en honor a la Virgen de la Asunción, lleguen aproximadamente a los 2,30 metros, lejos de su récord de 2012, cuando crecieron hasta los 2,86.

    Así lo ha detallado a Europa Press el maestro alfabeguer, Ramón Asensi, que ha lamentado que este año las alfàbegues no alcanzarán el récord, pues ha calculado que se quedarán en unos 2,30 metros. El motivo, según ha explicado, es que ha sido "un año un poco especial", en el que por una siembra "muy trade", el 6 de abril, cuando normalmente se hace en marzo, ha hecho retrasar todo el proceso, pese a que la temperatura ha sido buena para el crecimiento de las plantas.

    En este contexto, y sin entrar en más detalles sobre las causas, Asensi ha precisado que este año las albahacas han crecido entre 2,3 y 2,5 centímetros al día, por lo que de aquí a la procesión podrían crecer unos 20 centímetros. Esta cifra es inferior a la de 2015, cuando las albahacas crecieron casi cuatro centímetros diarios.

    El maestro alfabeguer ha señalado que este año han sembrado 59 alfàbegues, entre grandes, pequeñas y los 'formentets' y perpetuas. Estas últimas desfilarán en la procesión junto a los niños que participan en ella y al inicio de la comitiva.

    De esta cifra, serán 16, como cada ejercicio, las que recorrerán las calles de Bétera este 15 de agosto. El resto de plantas se ha distribuido, también como sucede cada año, por distintos lugares de la Comunitat como regalos a instituciones como Les Corts Valencianes, la Generalitat o la Diputación de Valencia.

    "SE FUERZA A LA PLANTA A CRECER"

    Para que crezcan tanto, en Bétera han desarrollado un sistema de cultivo que está "volcado" en que 'les alfàbegues' aumenten de altura lo máximo posible. De hecho, ha precisado que una albahaca normalmente crece entre 40 y 50 centímetros, por lo que los 2,85 metros alcanzados en 2012 son "botánicamente una barbaridad".

    "Se fuerza a la planta a crecer", ha señalado Asensi, ya que la riegan "entre ocho y diez veces al día" y, en días de calor, están "todo el día regando para hidratarla".

    Las albahacas también cuentan con unas cañas que "hacen que crezcan" y no se expandan hacia los lados y unos hilos "como una tela de araña". Además, las "engañan" y les quitan la flor para que sigan creciendo. "Crece más y le volvemos a quitar la flor; vamos engañándola", ha explicado.

    La celebración, según las investigaciones de Asensi, se realiza desde hace "más de 400 años". "Por lo menos desde el año 1600 está documentado; y cultivar aquí albahaca, tenemos restos arqueológicos de un alfabeguer que se encontró en Bétera con más de 700 años", ha puntualizado.

    DOS OBRERAS Y 16 ALFÀBEGUES

    En la procesión salen cada año a la calle 16 'alfàbegues' que acompañan a dos de las festeras de Bétera, a las dos 'obreras solteras' --hay otras dos que son las 'obreras casadas'-- por las calles de la localidad, después del sorteo que se realiza el día 14.

    De este modo, cada una de ellas es acompañada por ocho alfàbegues que portan los llamados 'cosieters' mientras otros miembros de la fiestas, los 'majorals' tiran confeti con el que invaden las calles y cubren al público asistente a la fiesta de les Alfàbegues.

    La celebración comienza a primera hora de la mañana cuando después de una 'despertà', los 'majorals', representantes de la corporación local de Bétera, la banda de música y asistentes salen del Ayuntamiento para recoger a las obreras solteras y dirigirse al 'Hort de les Alfàbegues', desde el que arranca la procesión.

    Las obreras desfilan acompañadas del "sombrillero", que durante todo el recorrido las protege del sol y de la lluvia de confeti con una sombrilla bordada. La procesión se desarrolla a lo largo de la mañana por distintas calles del municipio y concluye en la iglesia con una misa y la ofrenda de las albahacas.

    "MILES Y MILES DE KILOS DE CONFETI"

    Asensi ha resaltado que se trata de una procesión festiva, "no de ir calladitos". "Se tiran miles y miles de kilos de confeti y la gente sale bailando, riendo y bebiendo", ha destacado, a la vez que ha añadido que los participantes suelen ir con camisa de flores.

    "Es una procesión festiva, una cosa diferente, muy bonita. La gente que no lo haya visto en directo hay que invitarla a que venga, porque es una fiesta emblemática, con mucho poso histórico y es digna de ver. La gente se lo va a pasar bien", ha asegurado el maestro alfabeguer.