22 de septiembre de 2019
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  • 26 de julio de 2009

    UGT pide un "cambio" en el equipo de la Conselleria de Educación para dar paso al "sosiego y la gestión tranquila"

    VALENCIA, 26 Jul. (EUROPA PRESS) -

    La Federación de Trabajadores de la Enseñanza (FETE) de UGT-PV reclamó hoy un "cambio" en el equipo de la Conselleria de Educación, ya que consideró que este departamento "necesita sosiego y gestión tranquila". Asimismo, solicitó a los nuevos dirigentes que se pongan al frente de esta administración "desbloquee la situación actual y negocie con la comunidad educativa y los agentes sociales", según informó el sindicato en un comunicado.

    Desde UGT se pronunciaron en estos términos después de que el viernes la sección segunda de sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) anulara la impartición en inglés de la asignatura de EpC, prevista en una Orden de la Conselleria de Educación, así como la posibilidad de aprobar la asignatura mediante un trabajo y de presentar objeción de conciencia.

    Así, señalaron que "es el momento de proceder al cambio de personas y equipos", en concreto del conseller de Educación, Alejandro Font de Mora; de la secretaria autonómica de Educación, Concha Gómez Ocaña, que, según el sindicato "ha demostrado su incapacidad en la negociación con la Plataforma en Defensa de l' Ensenyament Públic"; y del director general de Ordenación y Centros Docentes, Francisco Baila Herrera, que "está desaparecido, no participa ni impulsa ningún proceso de negociación, y no da instrucciones claras", consideraron.

    Por este motivo, destacaron que la administración educativa "necesita sosiego y gestión tranquila y no puede ser liderada por un equipo donde la ocurrencia se ha instalado como norma política de actuación y es constante su huida hacia adelante". En este sentido, confiaron en que el nuevo equipo "desbloquee la situación actual y negocie con la comunidad educativa y los agentes sociales la derogación de la Orden de EpC y las otras 12 peticiones puntos de la Plataforma".

    En concreto, señalaron que es necesario "aumentar el presupuesto en educación, solucionar los problemas enquistados, eliminar las tensiones que se están provocando, y volver la consenso, la negociación y la participación, con la finalidad de que toda la comunidad educativa construya un futuro mejor para todos".

    Para la UGT, las decisiones judiciales en materia de EpC "desautorizan con rotundidad al conseller de Educación y corrigen con eficacia sus ocurrencias, excesos y disfunciones, restableciendo la legalidad vulnerada".

    "RECHAZO" DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA

    Asimismo, lamentaron que las decisiones de Font de Mora, "reciben el rechazo mayoritario de la comunidad educativa, padres y madres, alumnado, profesorado y otros profesionales del sector educativo, asociaciones de directores y de inspectores educativos, movimientos de renovación pedagógica, sindicatos docentes y de la propia sociedad valenciana en general, que tiene que expresarse a través de múltiples concentraciones, una gran manifestación cívica el día 29 de noviembre de 2008 y una huelga general en el sector docente el día 28 de abril de 2009".

    Frente a ello, "sólo se obtiene como respuesta la cerrazón, el autoritarismo y el mantenimiento a toda costa de las decisiones tomadas que finalmente sólo se corrigen y rectifican en sus excesos, ocurrencias y desviaciones mediante la intervención de los tribunales de justicia", reprocharon desde el sindicato.

    Añadieron que la Conselleria "va mucho más allá, desde el momento en que se pretenden mantener las decisiones injustas, cuestionadas por la comunidad educativa, los agentes sociales, la sociedad en su conjunto y declaradas ilegales por los propios tribunales de justicia, mediante el anuncio y la utilización de un recurso de casación contra las sentencias dictadas en materia de EpC, con el derroche de recursos públicos que ello supone".

    Al respecto, criticaron que "esta judicialización constante y permanente de todos los temas no es un buen sistema de gestión democrática de los asuntos públicos y denota una falta de talante democrático y negociador para solucionar los problemas y resolver las diferencias".