Arquitectos valencianos crean en Dénia un prototipo de alojamiento flotante respetuoso con el medio ambiente

Arquitectos valencianos crean en Dénia un prototipo de alojamiento flotante respetuoso con el medio ambiente
5 de diciembre de 2018 MANO DE SANTO

VALÈNCIA, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -

El equipo de arquitectura valenciano Mano de Santo y KMZero, Open Innovation Hub, han creado 'Punta de Mar', un nuevo proyecto empresarial cuyo primer prototipo se ubica en el Real Club Náutico de Dénia, que consiste en un alojamiento flotante sobre el agua, "con un cuidado diseño minimalista, funcional y respetuoso con el medio ambiente que consigue que el huésped experimente el entorno con los cinco sentidos".

Se trata de una startup que surge de una idea del equipo de arquitectura Mano de Santo, y que KMZero, Open Innovation Hub, se ha encargado de desarrollar e impulsar como negocio y prevé comercializarlo a partir de 2019, según han informado en un comunicado.

En este caso, el cliente posee el control total de su experiencia a través de una app con la que puede decidir sobre los aspectos domóticos de la habitación, entre otros El RCND junto con Würth, Technal, Simon, Guardian Glass y Gira son aliados estratégicos en el desarrollo técnico de este proyecto, "que emplea la tecnología y la innovación para acercar la naturaleza al usuario".

La startup estima facturar un millón de euros durante 2019 y alcanzar los cinco millones en los próximos tres años. En lo que respecta a su desarrollo, el Real Club Náutico de Dénia ha jugado un papel clave "tanto" en el impulso del proyecto como en la primera fase de testeo.

Para el presidente del Real Club Náutico de Dénia, Jaime Portolés, "Punta de Mar va a ser un polo de atracción del sector turístico e innovador, que vendrá a conocer Punta de Mar, el Real Club Náutico de Dénia y la ciudad de Dénia. Sin duda, se convierte en un elemento diferencial para posicionar Dénia como referente turístico de la Comunidad Valenciana y el arco mediterráneo en general".

Con una superficie total de 74 m2, el pabellón --con un cerramiento 100% de vidrio-- está pensado para el disfrute de dos personas y se divide en dos plantas, cuyo diseño y equipación es minimalista para conseguir así una conexión "más profunda y auténtica con el destino en el que se ubique".

La primera de ellas, de 40 m2 de superficie, tiene un camarote con baño y una terraza privada, continua al espacio interior. La segunda planta es una cubierta chill-Out de cerca de 34 m2 que posee una zona diseñada para la relajación y el confort de los huéspedes. Ambos espacios disponen de iluminación e hilo musical, adaptables al gusto del cliente.

Raúl Martín, Director de KMZero, Open Innovation Hub, se ha mostrado "seguro" del éxito de la iniciativa ya que se trata "de un tipo de turismo, el experiencial, que en siete años representará un 58% de la oferta turística global".

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