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    Rafael Cobos: "La peste es la ignorancia, y es lo que nos ha llevado al borde de la hecatombe estas elecciones"

    Rafael Cobos: "La peste es la ignorancia, y es lo que nos ha llevado al borde de la hecatombe estas elecciones"
    Los creadores de La Peste - EUROPA PRESS

       MADRID, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

       Crimen, poder, corrupción y una encarnizada lucha entre la mafia y las instituciones por dominar las calles de la Sevilla del siglo XVI, la ciudad más prospera del Imperio. Estas son las claves 'La Peste: La mano de la Garduña', la segunda temporada de la serie original de Movistar+. Seis nuevos capítulos que estarán disponibles a partir de este viernes y que, según afirma Rafael Cobos, creador, guionista y showrunner de la ficción, reflejan algunos de esos males endémicos que, 500 años después, aún asolan nuestra sociedad como la corrupción, la explotación sexual o "la ignorancia".

       Con 'La mano de la Garduña' la superproducción de Movistar inicia una nueva etapa que en el ámbito visual llega marcada por un estilo mucho más luminoso para reflejar una Sevilla que, cinco años después, ha superado la epidemia y luce en todo su esplendor. Una luz que contrasta con la oscuridad que reinó en la primera temporada y que generó quejas en ciertos sectores del público.

       Un cambio que "emana fundamentalmente de la propia historia", asegura Alberto Rodríguez, director de los dos primeros capítulos, durante una entrevista concedida a Europa Press, en la que reconoce que, si bien "siempre hay que escuchar al público", la oscuridad de la primera temporada encontraba argumentalmente su sentido en algo determinaste: la historia estaba "contada desde los ojos de un depresivo".

       En cambio, en esta segunda temporada "todo cambia" y "prima la peripecia y la aventura" en una serie que ahora se abre a otros personajes y lugares. Además, que el protagonista, Mateo, deja esa tristeza atrás por lo que era necesario "salir de las sombras". Además, reconoce Rodríguez, 'La Peste' fue "concebida para ser vista en unas condiciones... pero hemos aprendido que la serie se consume de cualquier manera". "Se ve en el metro, en un autobús, a través de la tablet o del móvil, no solo de la televisión. Y teniendo eso en cuenta hemos intentado llegar al mayor público posible", apunta.

    MALES ENDÉMICOS

       Una segunda temporada que con la Garduña -una legendaria una sociedad secreta criminal cuya influencia iba desde los prostíbulos hasta las más altas esferas de poder- como protagonista sin rostro, dialoga de forma muy fluida con la actualidad, presentado problemas que se antojan "crónicos" y que "por desgracia" persisten en la sociedad actual.

       "Hay algunos aspectos en los que hemos tenido claramente la intención de comunicar pasado y presente", apunta Cobos. Y es que, tal y como reconocen los responsables de La Peste, 500 años después seguimos arrastrando una corrupción sistémica en las instituciones, la gente sigue muriendo en el mar en busca de un futuro mejor y España sigue siendo líder en economía sumergida y en la explotación sexual de la mujer.

       Para David Ulloa, director de los cuatro últimos capítulos de la temporada, además que "las carencias que sociedad actual sigue sufriendo a nivel político", todas estas rimas que el relato de 'La Peste' establece con la actualidad tienen mucho que ver con la propia "condición humana". "Lo interesante es ver quién manda realmente. Ver quién crees que gobierna y quién lo hace realmente, porque los que mueven los hilos no muestran su rostro", afirma el director.

    APUESTA POR LA CULTURA

       En este sentido, e interrogados sobre el acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos para la conformación de un Gobierno de coalición, los creadores y el reparto de la serie de Movistar+ coinciden en reclamar al futuro Ejecutivo una apuesta más decidida por la Cultura, la gran ausente, dicen, en las promesas de unos y otros.

       "En la campaña se ha hablado muy poco de la cultura y es algo muy importante porque define dónde se encuentra un país. Se ha demostrado en estas últimas elecciones que la ignorancia lleva a caminos muy peligrosos", sentencia Rodríguez. "La frase de que la verdadera Peste es la ignorancia, que ya se decía en la primera temporada es perfectamente extrapolable a todo lo que estamos viviendo y esa ignorancia es la que nos ha llevado a estar al borde de la hecatombe", apostilla Cobos.

       "Arrinconar la cultura puede ser una iniciativa que puede dar réditos a corto plazo, pero en un largo plazo... el ser humano se forma con ella y es una pena", denuncia. "Al nuevo Gobierno le pediría que fuera valiente y confiara en los artistas y los creadores de este país y que lo hiciera sin complejos", dice Pablo Molierno, que retoma su papel de Mateo, el que fuera protagonista principal de la primera temporada y que tras su catártico paso por el Nuevo Mundo regresa a Sevilla para meterse de lleno en la lucha contra la mafia.

    "LA REALIDAD SUPERA A LA FICCIÓN"

       Una batalla que libra junto a Baeza, el personaje que vuelve a estar encarnado por un Jesús Carroza con "mucha más responsabilidad" ya que ahora es uno de los motores de la trama, y en la que su gran aliado será Pontecorvo, un militar que, como recompensa a sus logros en batalla, es nombrado Asistente de la ciudad de Sevilla y Capitán General de Andalucía.

       Un hombre que cree que el fuego se combate con fuego y que está decidido a recuperar el poder que, tanto en las calles como en las instituciones, la Garduña le ha arrebatado a la Corona. Federico Aguado es el encargado de dar vida a este personaje basado en una figura real, Puñonrostro, un gobernante de la época que, recuerda el actor, "se disfrazaba de mendigo para conocer los entresillos de la ciudad de Sevilla".

       "Ahora también hay políticos dispuestos a hacer cosas por la sociedad, pero no se les deja", denuncia Aguado que asegura que "igual que le dicen a Pontecorvo en la serie" a quienes intentan cambiar algo les paran los pies diciéndoles que "aquí las cosas se hacen de esta manera, siempre se han hecho así y va todo bien". "Y se ha intentado, pero siempre se han encontrado con el mismo muro, porque esto realmente lo gobiernan las empresas y los bancos", sentencia.

       Y es que, tal y como asegura Claudia Salas, la joven actriz que interpreta a Escalante, una prostituta que abandera la lucha por mejorar las condiciones laborales de sus compañeras en un mundo terriblemente hostil para las mujeres, a pesar de que esta serie" al tratarse de ficción lo lleva todo al límite para hacer la historia muy atractiva" no son pocas las ocasiones, ya sea ahora o hace cinco siglos, en las que "la realidad supera a la ficción".

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