22 de marzo de 2019
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    Toni Servillo: "Como hombre de izquierdas, veo la imposibilidad de cambio por su parte"

    MADRID, 17 May. (EUROPA PRESS) -

    Toni Servillo se siente incapaz de reflexionar acerca del momento artístico en el que se encuentra cuando se despierta, a pesar de haberse colocado en el último año en el centro de todas las miradas tras protagonizar 'La gran belleza', la película que ganó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa en la pasada edición de los premios más importantes del cine.

    Ya es un rostro fundamental en el cine italiano que viaja más allá de las fronteras del país, pero a su juicio lo que hace hoy en día solo es recoger "lo sembrado". Además, para Servillo, "los premios y reconocimientos solo amplían las posibilidades de hacer lo que tienes que hacer con más libertad", según ha señalado en un encuentro con los medios.

    Servillo se encuentra estos días en España por dos motivos. Por un lado, dirige y protagoniza la obra de teatro 'Le voci di dentro' ('Voces desde el interior'), que se representa hasta este domingo en los Teatros del Canal de Madrid. Por otro, también ha presentado la película 'Viva la libertà', dirigida por Roberto Àndo y que llega a los cines españoles el próximo miércoles 21 de mayo.

    El actor se enfrenta en este filme al reto de interpretar a dos hermanos gemelos, una oportunidad que, a su juicio, todo actor debería tener, ya que "es la manera de averiguar el talento que uno tiene". "No he intentado ofrecer una imagen estéril del virtuosismo interpretativo, sino cuánto existe de un personaje en el otro para que el espectador pensara en ello", añade.

    La película arranca con la presentación de Enrico Olivieri, el secretario del principal partido de la oposición en Italia que ha perdido apoyos en su entorno y que, por ello, decide abandonar sus compromisos y refugiarse en casa de una amiga en Francia. Su asistente decide no contar la verdad y recurre a su hermano gemelo, un enfermo bipolar que acaba de salir del psiquiátrico, para que lo sustituya.

    A diferencia de países como España, en Italia existe una gran tradición en el cine italiano, que tiende a "enlazarse con argumentos políticos", un "filón cinematográfico", en palabras del actor.

    El intérprete destaca que esta película comunica muy bien el hecho de que la izquierda presuma de tener una capacidad de interpretar y resolver los problemas de la gente y él, "como hombre de izquierdas", ve la "imposibilidad" de que puedan llevar a cabo "ese cambio".

    EL PELIGRO DE CAER EN LA COMEDIA

    De todos los personajes que ha interpretado a lo largo de su trayectoria cinematográfica, Servillo destaca el de la película 'Bella addormentata', el que más ha amado por "el conflicto interior que se observa entre lo que ha de hacer el personaje y su conciencia".

    Preguntado acerca de la construcción de estos personajes, el actor señala que la novela en la que se basa esta película, basada en la novela escrita por el propio Àndo, tiene una "estructura a nivel de dramaturgia muy claro", lo que supone un "campo muy fértil para el actor".

    Debido a la dificultad que puede suponer mezclar dos personajes tan diferentes, poder interpretarlos por separado le ha permitido pensar en lo que podía añadir al otro. No obstante, indica que durante tres o cuatro días tuvo que dar vida a ambos gemelos.

    Escuchada, la historia de estos dos hermanos parece concebida para una comedia. Sin embargo, el objetivo nunca fue ese y por ello, los personajes están en este filme "contenidos", algo que Servillo aceptó "con entusiasmo".

    "Ambos tenían que ser personajes problemáticos, si no el intercambio de personalidades podría haber sido solo un recurso cómico que habría hecho caer a la película en algo banal, solo comercial", cuenta.

    Servillo no se plantea en absoluto dirigir cine y explica: "Soy solo un actor de teatro que dirige una pieza de teatro como un primer violín en orquesta". El protagonista de 'Viva la democracia' prefiere ser solo un actor en el cine y prefiere mantenerse así, ya que conoce "pocos casos" de intérpretes que también son directores, todos ellos excepcionales (Orson Welles, Vittorio de Sica o Charles Chaplin, entre "los pocos" ejemplos).

    Por ello, su labor en la dirección se limitará al teatro, donde precisamente esta semana ha sentido la emoción que le causa dirigir una obra en un país por primera vez: un "fuerte latido de corazón" y un "temblor de piernas".