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    Eugenia Rico propone una "contraposición con el realismo castellano" en su nueva obra, 'Aunque seamos malditas'

    Eugenia Rico propone una "contraposición con el realismo castellano" en su nueva obra, 'Aunque seamos malditas'
    SANTILLANA

    MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -

    "'Aunque seamos malditas' es una contraposición con el realismo castellano", afirmó hoy Eugenia Rico sobre su nueva novela, una especie de "homenaje a la tradición mágica y oral del norte de España", según señaló a Europa Press la escritora asturiana. La obra forma parte de una tetralogía que tiene como temas los cuatro elementos, representando el 'fuego' y que ya tiene 'El otoño alemán' (Premio Ateneo de Sevilla 2006) como representante del elemento 'agua'.

    Rico (Oviedo, 1972) subrayó lo que "no es" la novela: "no es una historia de brujas, no es una novela histórica ni tampoco una fábula", a pesar de que 'Aunque seamos malditas' (Suma) aúna todos estos elementos. Mezclando narraciones del pasado y del presente, la escritora entrelaza la historia de dos mujeres unidas por el hecho de haber sido perseguidas.

    El presente está representado por Ainur, que se refugia en un pueblo alejado después de ganar un juicio por acoso laboral y sexual -y ser perseguida por la prensa y por los partidarios del acusado-. Mientras se esconde, Ainur investiga la vida de Selene, señalada "bruja" en su tiempo, por, entre otras cosas, intentar ejercer la medicina cuando ésta estaba prohibida a las mujeres.

    INQUISIDORES DE HOY

    Intrigas, suspense psicológico y críticas a "los inquisidores de hoy" completan el "'thriller' filosófico" tejido por Rico. "Yo quería hablar del acoso en diversos momentos de la Historia: del acoso ahora, en el trabajo, y del acoso de la caza de brujas, que se convirtieron en símbolo de la persecución", matizó.

    "Los verdugos cambian de nombre, pero siguen existiendo. Hay muchas inquisiciones, desde las que pasan en Guantánamo hasta la realizada por los medios de comunicación cuando deciden crucificar a alguien", detalló Rico, apuntando también "pequeñas inquisiciones" como "la mirada de tu vecino o de amigos que te señalan por algo".

    En las primeras páginas del libro, Rico subraya que muchas mujeres dicen con un cierto "orgullo" que tienen algo de 'brujas', pero que, a la vez, que ser llamada así puede ser un insulto. "El mismo concepto puede ser la representación de lo femenino y a la vez su negación", observó.

    "MUCHAS VOCES NARRATIVAS"

    'Aunque seamos malditas' también es un homenaje a escritores que "han devorado el alma" de la escritora, como Edgar Allan Poe o Chéjov, "que me han hecho ser la escritora que soy", explicó. Siguiendo la línea que consagró Rico (la literatura fragmentaria), el libro presenta "muchas voces narrativas", alternando fragmentos cortos y largos de sus diversos personajes, además de mezclar noticias de periódicos o sentencias de juicio.

    "Voces de personajes" que, según Rico, son "casi una esquizofrenia, pues las escuchas dentro de ti". "Las novelas se te meten dentro, son como un espíritu que te posee", opinó sobre el proceso creativo de la escritura. "Tienes que obsesionarte, volverte loco con la idea de la novela hasta que no puedas hacer otra cosa", añadió, dando la receta para una obra "con fuerza".

    "He aprendido mucho con este libro y he crecido como escritora", declaró sobre la trama, que tiene bastante de metalingüístico ya que el personaje Ainur decide escribir una novela. "Sobre todo busqué la forma de contar esta historia", confesó.

    Sin embargo, la escritora se tomó un tiempo antes de entregarse otra vez a la dedicación intensa de la creación literaria. Mientras promociona 'Aunque seamos malditas', prefiere no hablar de las obras que tratarán de los temas 'tierra' y 'aire' en la tetralogía, "a pesar de tenerlas ya en la cabeza", confesó Rico, que también está llevando a cabo la versión cinematográfica de su novela 'La edad secreta', finalista del Premio Primavera de 2004.