28 de noviembre de 2020
27 de diciembre de 2006

García Tirado busca "la perfección" en 'Un preso que hablaba de Stanislavski', novela finalista del premio Vargas Llosa

García Tirado busca "la perfección" en 'Un preso que hablaba de Stanislavski', novela finalista del premio Vargas Llosa

MADRID, 27 Dic. (EUROPA PRESS) -

El escritor Santiago García Tirado presentó hoy 'Un preso que hablaba de Stanislavski' (Ediciones Irreverentes), su primera novela que ve la luz tras haber conseguido varios premios literarios con sus relatos. La novela, finalista del premio Vargas Llosa, aborda las difíciles "relaciones de cariño y búsqueda de perfección que sufre todo artista", en palabras del propio autor.

García Tirado se apoya en "el cambio que está sufriendo España" para tratar de explicar las razones que le llevaron a escribir su nuevo libro, pero también justifica que no debe sorprender a nadie, ya que "cualquier artista honesto se lo tiene que plantear".

"La novela sale en el momento bueno para compartirla con el público", explica el autor, recordando toda su trayectoria. El premio Teruel, conseguido en el 2003 por su relato 'Un fotógrafo en la siesta', le ayudó a entrar en el mundo literario, pero también "un punto de suerte" que reconoce "todo artista necesita".

CENTROS LITERARIOS

Para el editor Miguel Angel de Rus, nos encontramos ante "uno de los escritores jóvenes con más futuro, con una personalidad propia", pero que el hecho de ser turolense le coloca ante la difícil situación de "llamar la atención de los grandes centros literarios".

"Madrid y Barcelona deben salir de sus círculos para buscar mejores escritores", critica de Rus, para el que esta manera de descubrir escritores es "la misma que aplican grandes potencias de la literatura como Estados Unidos".

Respecto al problema de darse a conocer para el gran público, García Tirado reconoce que la solución "no es criticar a las editoriales", puesto que aprovechan "el elemento de marketing". Si tuviera que buscar culpables, el escritor admite que los encontraría en "todos los artistas que tenemos nombres y apellidos". "Escribir es una obligación", justifica el autor, "aunque en el pasado haya escritores que puedan enterrarnos".