22 de octubre de 2019
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    Rosalía une tradición y siglo XXI en Malamente, su regreso flamenco urbano

    • Rosalía une tradición y siglo XXI en Malamente, su regreso flamenco urbano
    CANADA

    MADRID, 30 May. (EDIZIONES) -

    Días antes de sus esperadas actuaciones en Barcelona y Madrid, donde presentará oficialmente su nuevo proyecto, Rosalía regresa con un nuevo single, Malamente, en el que en su búsqueda por nuevos derroteros musicales da con una suerte de flamenco urbano de lo más contemporáneo y callejero.

    Apenas un año después de su premiado debut, Rosalía vuelve además con un videoclip en el que baila entre palos flamencos como una estrella del pop e incluso se deja torear sobre una moto, ejerciendo ella de toro bravo, en un aparcamiento poligonero vacío.

    ¿Tangos flamencos del siglo 21 o enraizado pop urbano? Ambas cosas a la vez. El lado más extremo del que será su próximo trabajo, El Mal Querer, cuyo inédito contenido y todavía más flamenco estrenará en gran parte en la inminente edición del Sónar barcelonés (15 de junio) y, acto seguido, en el festival Cultura Inquieta de Madrid (5 de julio) y más tarde en el Starlite de Marbella (24 de agosto).

    Ahora Rosalía además de cantar también baila, compone y produce. Si en el aclamado disco Los Ángeles renovaba el cante arcaico, ahora confecciona un insólito sonido mano a mano con El Guincho, crucial músico canario de proyección internacional.

    Fue en la Isla del Hierro donde cobró forma Malamente -que también cuenta con C. Tangana en los créditos- durante unas ocasionales sesiones de grabación allí, echando mano de un tambor herreño que por ahí andaba. Combinado con ritmos electrónicos 'made in 808'. Entre palmas, programaciones y sintetizadores.

    En el estribillo de Malamente ad-libs y jaleos se funden como si se tratara de lo mismo. A fin de cuentas, Rosalía creció oyendo indistintamente tanto lo uno como lo otro. Y ella misma ha grabado todos en infinidad de pistas vocales.

    En la portada del single, obra del artista hispanocroata Filip Custic, aparece entre esos aros a los que alude su letra, rebosante de imaginería jonda.

    Y en consonancia, el videoclip roza el delirio visual. Dirigido por Nico Méndez de la productora Canadá y repleto de punzantes detalles: aprendices de torero capeando a una moto pilotada por ella, nazarenos en skateboard, coreografías entre despampanantes camiones...