19 de octubre de 2019
6 de junio de 2018

La selección de fútbol-5 para ciegos quiere aliarse con el público para pelear por el Mundial

La selección de fútbol-5 para ciegos quiere aliarse con el público para pelear por el Mundial
PRENSA ONCE

MADRID, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

La selección española de fútbol-5 para ciegos intentará ser una de las protagonistas del Mundial que acogerá Madrid desde este jueves y donde espera que con la ayuda del público pueda llegar a pelear, al menos, por disputar su tercera final, con permiso de potencias como Brasil y Argentina.

A las 17.00 horas, el colegio Sagrado Corazón de Chamartín, sede de una edición histórica con 16 selecciones, dará el pistoletazo de salida a esta cita con una ceremonia de apertura que contará con el exseleccionador nacional Vicente del Bosque el director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, Emilio Butragueño; y el exjugador del Real Madrid y la selección española Ricardo Gallego, que harán el saque de honor.

Una hora más tarde será el turno del primer partido, honor que le corresponderá a la anfitriona España, que buscará confirmar su favoritismo en su estreno ante una Tailandia, una de las debutantes de este Mundial.

Posteriormente, los de Jesús Bargueiras, actuales subcampeones de Europa y que fueron terceros en la anterior edición, se medirán el día 9 a otro combinado algo inexperto como Marruecos para cerrar el 11 ante el que se presenta como su rival más duro, Turquía, oro continental en el año 2015.

El objetivo del combinado nacional es ser uno de los dos primeros para pasar a los cuartos de final del torneo, donde se cruzaría con el Grupo C, donde los favoritos son Rusia, verdugo en la última final del Europeo en la tanda de penaltis, y China, otro rival de nivel e incómodo. El sorteo fue 'amable' y quitó del camino hacia la final a Brasil y Argentina.

"El equipo está muy ilusionado, bastante preparado y tiene grandes opciones", sostuvo en una entrevista con Europa Press el seleccionador del equipo español, Jesús Bargueiras, que ha elegido a Adolfo Acosta (Gran Canaria), Iván López (Alicante), Sergio Alamar (Alicante), Javier Muñoz (Tarragona), Vicente Aguilar (Valencia), Antonio Martín Gaitán (Málaga), Youssef el Haddaoui (Tarragona), y Miguel Ángel Sánchez (Menorca) como jugadores de campo junto a los dos porteros madrileños Pedro Gutiérrez y Sergio Rodríguez.

Dos veteranos como Adolfo Acosta y Antonio Martín, 'El Niño', considerado en su momento uno de los mejores de este deporte, serán los grandes líderes de este equipo que aspira a todo. Los dos forman parte de los mejores logros de este combinado nacional, como cinco oros europeos, dos bronces paralímpicos y dos platas mundiales, y su experiencia será clave para llegar lo más lejos posible.

Por otro lado, la gran favorita para el título es sin duda Brasil, tetracampeona mundial y actual campeona paralímpica, que acude con Ricardinho y Jefinho como estrellas en un Grupo B donde están Inglaterra, su principal obstáculo, Mali y Costa Rica.

La otra seria aspirante, Argentina, y posible rival de la 'canarinha' en semifinales, está en el D, posiblemente el de más nivel de este Mundial. La albiceleste, plata hace cuatro años y actual bronce paralímpico, debe pelear con Irán, plata en Rio 2016, Francia, plata paralímpica en 2012 y campeona de Europa en 2011, y Colombia.

La entrada al Mundial, cuya entrada es gratuita, se va a desarrollar en totalidad el Colegio Sagrado Corazón de Madrid (calle Santa Magdalena Sofía, 12) y además los 44 partidos que se disputarán serán retransmitidos vía streaming para todos los países a través de 'www.madrid.mundialfutbolciegos.com'. Teledeporte retransmitirá en directo todos los partidos que dispute la selección española y la final.

En el Fútbol-5 para Ciegos todos los jugadores juegan con los ojos tapados por unas gafas opacas a modo de máscara, a excepción de los porteros, cuya área es más pequeña que la de fútbol sala. Tampoco hay fuera de banda para asegurar la continuidad del juego y evitar que el balón esté parado; los partidos suelen ser al aire libre, y el público debe estar callado para que los jugadores escuchen el balón y a sus compañeros y guías.