5 de diciembre de 2020
29 de octubre de 2018

La sombra de 'Zizou' y CR7, debilidad atrás y la baja forma de una plantilla sin retoques condenan a Lopetegui

La sombra de 'Zizou' y CR7, debilidad atrás y la baja forma de una plantilla sin retoques condenan a Lopetegui
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MADRID, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -

Julen Lopetegui dejó este lunes de ser el primer entrenador del Real Madrid, un cargo al que llegó de forma turbulenta y que deja tras cuatro meses y medio después y un total de 14 partidos disputados en los que no ha podido dejar su huella ni ha podido superar obstáculos como el aura ganadora que dejó su predecesor Zinédine Zidane ni la capacidad ofensiva que atesoraba Cristiano Ronaldo.

El 31 de mayo de 2018 la entidad de Concha Espina vivía una noticia inesperada cuando Zinédine Zidane convocaba a la prensa para anunciar su adiós al banquillo madridista, después de dos años y medio en los que había ganado nueve títulos, entre ellos tres Liga de Campeones consecutivas.

"Este equipo necesita un cambio y otro discurso", expresó 'Zizou', quizá asumiendo lo que podría deparar el futuro más próximo al conjunto 'merengue', obligado casi a contrarreloj a encontrar un relevo adecuado para el francés, respetado por todo el vestuario y cuyo apacible carácter y el aura que transmitía por su carrera deportiva eran sus grandes señas de identidad.

Con un mercado de entrenadores sin grandes nombres, el Real Madrid apuntó hacia donde pocos esperaban. El actual campeón de Europa decidió apostar por la figura de Julen Lopetegui, seleccionador nacional que estaba a punto de liderar a España al asalto del Mundial, conocedor de la 'casa', pero únicamente con el Oporto portugués como gran experiencia a nivel de clubes.

El 12 de junio se anunciaba su sorpresivo fichaje por el equipo madrileño por las próximas tres temporadas, provocando una polvareda en la concentración del combinado nacional. Dos días después, y tras ser destituido por Luis Rubiales, presidente de la RFEF que le había renovado hasta 2020 hace unas semanas, era presentado en el Santiago Bernabéu en lo que catalogó como "el día más feliz" de su vida.

Pero desde entonces, nada fue como preveía el exportero, que se llevó el estilo con el que había recuperado a la selección española, más cercano al del FC Barcelona y que no ha tenido tiempo para terminar de instaurar, con el agravante de que apenas un mes después de llegar al Real Madrid, se confirmaba la marcha del otro emblema de su época más brillante.

Y es que si la sombra que dejó Zidane en la casi totalidad del vestuario era muy alargada y difícil de cubrir para un Lopetegui con un currículum menor en todos los sentidos, la del adiós de Cristiano Ronaldo, 'anunciado' por él mismo tras la última final de la 'Champions', ha dejado aún un agujero mayor en una plantilla donde apenas se invirtió.

El de Madeira, máximo goleador histórico del actual campeón de Europa con un total de 451, era una 'máquina' de marcar tantos y el club decidió no traer nada para reemplazar a un futbolista habituado a superar la barrera de los 40 por temporada. "Ya sabemos cómo es el fútbol. Si ganamos dirán que no le echamos de menos y si perdemos, que sí", advertía Isco Alarcón a principios de septiembre.

Y aunque Karim Benzema y Gareth Bale empezaron entonados de cara a puerta, ninguno pudo continuar con su acierto inicial y el equipo acumuló ocho horas sin hacer un gol desde que Marco Asensio diese la victoria ante el Espanyol hasta que Marcelo marcó el insuficiente 1-2 ante el Levante. Sevilla, Atlético, CSKA y Alavés dejaron su portería a cero en una racha casi desconocida en las filas de un Real Madrid que hacía prácticamente un año que había puesto fin a 73 partidos seguidos marcando.

SIN GOL NI REFUERZOS

Ni el francés ni el galés demostraron su valía para acercarse al menos de forma conjunta a los números del portugués, ni tampoco aportaron los centrocampistas como sí hacían (Silva o el propio Isco) con Lopetegui en la selección. Marcelo, de hecho, ha hecho tres de los últimos cuatro goles madridistas.

Arriba no ha funcionado nada, con partidos como los del CSKA o el Levante, donde las ocasiones han sido en gran cantidad, y todo se ha agrandado porque atrás tampoco el técnico guipuzcoano ha dado con la tecla. En total, 20 goles encajados por un Real Madrid que sólo ha dejado a cero su puerta ante Getafe, Roma, Espanyol y Atlético y que en ocho ha ido por detrás en el marcador, remontando únicamente hacia la victoria en Montilivi. Un problema defensivo que ya se arrastra desde hace varios años y que fue quebradero de cabeza también para Zidane.

Por último, Lopetegui también se ha tenido que enfrentar a la dificultad de no haber tenido apenas fichajes para su proyecto, al que únicamente han llegado Courtois, Odriozola, Mariano y Vinicius, todos salvo el belga apenas utilizados, y de tener en un bajo estado de forma a una plantilla de nuevo ante el problema de la falta de 'hambre' de la que se le acusó en muchos momentos el año pasado.

Hay casos destacados en este aspecto como el de Raphael Varane, que en el Clásico demostró el mal momento que atraviesa después de ganar el Mundial con Francia y lejos del central que se había ganado una gran cantidad de elogios, o el de un Luka Modric que tampoco anda nada fino y que parece lejos de su mejor físico.

Además de Benzema y Bale, las críticas también han recaído sobre Marcelo, que no tiene recambio salvo Nacho, o el canterano Reguilón, Marco Asensio, excesivamente irregular y 'desaparecido' en los últimos partidos, o Toni Kroos.

También las lesiones han influido, como en los casos de Dani Carvajal o de un Isco Alarcón que intenta recuperarse de la operación de apendicitis que le dejó casi un mes 'KO', o los dos parones internacionales vividos y que no han 'ayudado' tampoco al vasco para afinar su idea.