3 de abril de 2020
17 de agosto de 2008

Alexander Popov: "El deporte necesita héroes como Phelps"

PEKÍN, 17 EUROPA PRESS/ Débora Altit y Gaspar Díez)

El nadador ruso Alexander Popov, doble medalla de oro en 50 y 100 libres en los Juegos Olímpicos de Barcelona'92 y Atlanta'96 y plata en 50 libres en Sydney 2000, defendió hoy la aportación al mundo del deporte de nadadores como el estadounidense Michael Phelps, que completó hoy en las frías aguas de 'El Cubo' su reto homérico de sumar ocho medallas de oro en los Juegos Olímpicos y batió la plusmarca que Mark Spitz, con siete oros, ostentaba desde Múnich'72.

"El deporte siempre necesita héroes como Michael Phelps. No hay nada que se pueda hacer mejor de lo que lo ha hecho. En Estados Unidos los índices de audiencia aumentaron un 20 por ciento cuando el competía y eso es muy importante para el deporte en general. ¿Su límite? Es un fuera de serie. Es difícil. Hasta ahora ha hecho todo correctamente, nadando, entrenándose y lo ha combinado de forma excelente con sus acuerdos y responsabilidades con sus patrocinadores", declaró Alexander Popov en una entrevista a Europa Press.

Popov no ha ganado un gramo de grasa desde que dejó la piscina. Nacido en Sverdlovsk, la actual Ekaterimburgo, en la parte central de Rusia, al este de los Montes Urales, Alexander se crió en un clima continental, en el que el invierno lleva el termómetro hasta los 40 bajo cero, los lagos se hielan y sólo crece la taiga. En la wikipedia apuntan tres nombres de personajes famosos de Ekaterimburgo, uno es el del ex presidente ruso Boris Yeltsin, otro el de un agente de inteligencia soviético y el de Popov.

El ruso, elegantemente trajeado, la misma elegancia dentro que fuera del agua, ahora trabaja en el desarrollo de los sistemas de cronometraje de Omega, el 'partner' oficial del COI, que tiene un enorme pabellón en la Villa Olímpica, a un tiro de piedra del Estadio Nacional, el 'Nido' de pájaro, donde exhibe, por ejemplo, el único reloj que ha viajado a la luna. Habla del presente y del pasado en el que no había bañadores con tecnología espacial, aunque, según él, éstos, los de la marca 'Speedo', no tienen "superpoderes" y no son para él la causa de que se batan todos los récords olímpicos.

"No los he probado nunca. Todo el mundo está usando los bañadores, así que no sé qué tipo de límites tienen para que obtengan los mismos resultados que Phelps. Pero sigue siendo un humano el que está dentro del bañador y el que hace el trabajo", manifestó Popov, que en noviembre cumplirá 37 años y que se encuentra retirado del mundo de la natación desde 2004, tras su intento fallido de alcanzar la final de 50 y 100 libres, la distancia en la que fue el rey en la década de los noventa.

Reconoció su desconocimiento de la natación española ("¿Aschwin Wildeboer?, ¿Villaécija? No sé, no sé", negó con la cabeza) y lamentó los malos momentos por los que pasa este deporte en su país. "¿La natación española? No ha conseguido ninguna medalla aquí, ¿no?. El equipo ruso se ha hecho con una plata y dos bronces, de un total de 32 pruebas. No es un gran logro para una delegación y un país tan grandes. Hasta Italia resulta inalcanzable para nosotros en estos momentos, pues al menos ellos tienen una medalla de oro", dijo.

La solución para conseguir buenos resultados, según Popov, es una buena coordinación y mano dura para controlar la "hoguera de vanidades" que se vive en el mundillo. "Hay que trabajar cada aspecto. La preparación, la gestión, la estructura ... Todo tiene que encajar, y los grandes egos deberían ser puestos entre las cuerdas y forzados para que vuelvan a la realidad, pedirles un resultado y hacerles responsables", opinó el ruso.

Con la mirada ausente, meditada la respuesta al milímetro, sentado en un set de entrevistas de la marca relojera Omega que deja ver al fondo, tras los cristales, el Nido y el Centro Acuático, escenario de las gestas de Phelps, Popov, asegura que ahora nada muy poco y no lo echa para nada de menos. "Soy totalmente feliz. Ahora descanso y me recupero. Estuve entrenándome durante 25 años y ahora necesito recuperarme durante otros 25 años", bromeó.