4 de abril de 2020
12 de agosto de 2008

JJ.OO/Natación.- Aschwin Wildeboer: "En el futuro no me voy a contentar con un sexto ó séptimo puesto"

El pequeño de la saga anuncia que se irá a entrenar a Australia y pide más confianza de la federación en los nadadores

PEKÍN, 12 Ago. (del Enviado Especial de EUROPA PRESS, Gaspar Díez) -

El nadador español Aschwin Wildeboer, séptimo en la final de los 100 espalda de los Juegos Olímpicos de Pekín igualando el récord de España, con 53 segundos y 51 centésimas, establecido ayer en las semifinales, se declaró medianamente satisfecho con su resultado en el Aquatic Center, aunque anunció que en el futuro será más ambicioso y que se marchará a entrenarse a Australia para mejorar el resultado en el Campeonato del Mundo de Roma de 2009.

"Con el resultado que he conseguido aquí, de momento, estoy contento, pero en el futuro no me voy a contentar con un sexto o séptimo puesto. He pasado relativamente cómodo, pero lo que no me ha gustado ha sido la vuelta, que es lo que más habíamos trabajado. Aún así no me puedo quejar. Una final de esta magnitud, por la mañana y en estos Juegos Olímpicos y haber repetido este tiempo me parece más que suficiente y por encima de los objetivos que yo mismo me había marcado", comentó Aschwin Wildeboer.

El menor de la saga Wildeboer explicó que pasó la tarde y la noche de ayer con unas centésimas de fiebre. Los bruscos cambios de temperatura en el hotel, el autobús, la calle y el comedor de la Villa Olímpica mermaron sus fuerzas en la final.

"Es una lástima porque ayer por la tarde me empecé a encontrar un poco mal y estuve por la tarde y noche con fiebre. Pero tuve suerte y no me he puesto malo como otros nadadores. El problema son los bruscos cambios de temperatura: subes al bus y el aire está a toda pastilla y en el comedor, igual. Hay unas variaciones de temperatura de 15 grados o más", lamentó.

La víspera ya había anunciado que el estadounidense Aaron Peirsol, que estableció una nueva plusmarca mundial, con 52 segundos y 54 centésimas, estaba reservándose para la final, pues había marcado un tiempo inferior, incluso, que Aschwin. "Estaba más que claro viendo sus parciales. Es un nadador que tiene mucha clase", apuntó el nadador que se entrena en las piscinas del Club Natación Sabadell.

Los Juegos Olímpicos de Pekín supondrán para él un cambio radical, pues ha decidido con su padre y entrenador, Paulus Wildeboer, abandonar esas piscinas catalanas y marcharse a trabajar a las Antípodas.

"Sinceramente lo mejor es entrenar fuera de España. Voy a hacer lo posible para poder ir fuera a entrenarme. No porque en España no se esté bien sino porque me encuentro totalmente sólo. Hay mucha diferencia entre entrenar en una piscina en una calle, y dos calles al lado hay mujeres de 60 años haciendo 'aquagym' y al otro lado, niños de cursillos, que estar en una piscina en la que todos los nadadores son profesionales y donde tengo rivales que están nadando al mismo nivel que yo y que automáticamente empuja el uno al otro hacia delante", comparó.

"EL NIVEL ES DESORBITADO".

Asimismo, deslizó algunos mensajes de censura hacia la Federación Española que, según él, está a su lado en el momento de los éxitos y las medallas. "No puedo decir que esté contento con el trato de la federación en los últimos años. Quizá en los últimos meses, sí. Nos han dejado trabajar en paz. No nos han exigido que fuera a ninguna concentración", apuntó.

"Creo que la natación española es buena y tiene muy buenos nadadores. El problema es que hace falta un poco más de confianza. No sólo hay que confiar cuando van bien las cosas sino antes de que las cosas vayan bien. Si un nadador ve que la gente se preocupa por él, le da apoyo y todo lo que se mueve alrededor es felicidad eso automáticamente te hace nadar más rápido", indicó.

Australia, para él, es un "país más que estupendo" para marcharse con la maleta porque "la mentalidad de la gente es muy abierta y el sistema de entrenamiento" se adapta a su filosofía. "Mientras que Estados Unidos es entrenar a toda caña y el que es un talento sobrevive y el que no, pues no", señaló Aschwin, quien aseguró que en el Mundial de Roma ya estará "nadando más rápido" de lo que lo ha hecho en Pekín.

"¿Medallas? La verdad es que es muy complicado que España gane alguna, pero ni mucho menos es un fracaso. El nivel que está habiendo en los Juegos es desorbitado. Nadadores de los países punteros están fallando. Lo único que se puede hacer de estas competiciones es aprender del palo que te llevas y de haber disfrutado", manifestó.

En este sentido, recalcó que la Federación Española "debe confiar más en el trabajo del nadador con su entrenador y mostrar su apoyo constante, no sólo cuando se saca la medallita". "Creo que, en líneas generales, la federación está haciendo un esfuerzo para que eso cambie. Ha habido unos años muy malos en los que la relación entre el nadador y la federación era muy conflictiva y ahora parece que ha llegado un poco la armonía. Cuando hay medallas y buenos resultados es fácil. Eso es como en el fútbol: cuando España gana se dice 'hemos ganado' y cuando pierde, que 'han perdido'", declaró.