5 de junio de 2020
30 de marzo de 2020

Gestas del deporte: Los 'juniors de oro' siembran la semilla

Gestas del deporte: Los 'juniors de oro' siembran la semilla
Los jugadores de la selección española celebran el oro del Mundial Junior de 1999 - FEB - ARCHIVO

MADRID, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

El baloncesto español vivió uno de los momentos más brillantes de su historia en el año 1999 gracias a la recordada e histórica victoria de la selección española masculina Sub-19 en el Mundial de Lisboa de 1999, integrada por ilustres jugadores como Juan Carlos Navarro, Pau Gasol o Felipe Reyes, protagonistas de un éxito que catapultó a una generación clave para los posteriores grandes éxitos cosechados por la Absoluta en lo que llevamos de siglo.

Una generación que ya en el verano de 1998 había logrado el oro continental ante Croacia (81-70) y el prestigioso torneo de Mannheim (Alemania), donde ya había batido a los todopoderosos estadounidenses, y que acudió a Lisboa con nombres que quedarán para siempre en los mayores logros de la historia de nuestro baloncesto.

Juan Carlos Navarro, Pau Gasol, Felipe Reyes, Berni Rodríguez, Carlos Cabezas, Raúl López, Germán Gabriel, Antonio Bueno, Francesc Cabeza, Julio Alberto González, Félix Herráiz y Souleymane Drame fueron los 12 elegidos por el seleccionador Carlos Sainz de Aja para aquella cita, que se perdió por lesión otra figura reconocida como José Manuel Calderón.

No todos ellos tuvieron luego continuidad en sus edades más adultas, donde los focos han recaído sobre todo en Pau, que curiosamente no era titular en esa generación y estaba lejos del liderazgo que demostró posteriormente, Navarro y Reyes, partícipes de los grandes éxitos de este siglo XXI junto a 'Calde'. Raül López, lastrado por las lesiones, Berni Rodríguez, Carlos Cabezas y Germán Gabriel también saborearon alguna medalla más con los 'mayores'.

Brasil, Letonia y Nigeria esperaban en la primera fase del Mundial y ninguno pudo con los españoles, liderados por el acierto anotador desde el inicio de la 'Bomba', bien secundado en esa faceta por Raül López y Germán Gabriel, mientras que Felipe Reyes ya empezaba a demostrar su capacidad para atrapar rebotes pese a su estatura.

En la segunda fase llegó la única derrota contra Grecia (78-68), el rival con el que guardaba una especial rivalidad en el Viejo Continente y que más se le solía atragantar. La victoria inicial ante Australia (80-75) y la última ante Croacia (70-55) finalmente dieron el pase a las semifinales ante la dura Argentina.

"Fue un infierno de manos y agresividad", recordó Navarro en el 'Informe Robinson' dedicado a este éxito. Aquél partido fue muy disputado y se decidió por el temple de Raül López con dos tiros libres el último segundo para el definitivo 81-80 y la histórica cita con Estados Unidos.

NAVARRO BOMBARDEA, CABEZAS DECIDE

En la final esperaba una escuadra americana que quería volver al trono tras ni siquiera haber alcanzado las semifinales en la anterior cita mundialista y a la que nadie había tosido en todo el torneo gracias a una superioridad física desbordante. Ninguno de sus jugadores fueron grandes estrellas en la NBA, salvo quizá Nick Collison, Bobby Simmons o Keyon Dooling.

Los americanos comenzaron muy fuertes e intentaron despegarse en el marcador, rozando en los primeros compases del partido la decena de ventaja, pero el equipo de Sainz de Aja no se descompuso y supo aguantar, antes de desplegar toda su calidad para ponerse diez arriba (25-35) ante la sorpresa de todo el pabellón. Su rival replicó en el tramo final para firmar un 22-12 de parcial y llegar al descanso con todo igualado (47-47).

El combinado nacional volvió a salir centrado en la reanudación y amagó de nuevo con escaparse (49-56), pero los Estados Unidos recuperaron la delantera por primera vez en mucho tiempo gracias a la inspiración de Simmons (72-66), que encontró la respuesta de Navarro, imparable con 25 puntos. España continuó sin arrugarse y entró en el tramo final con todas las opciones intactas.

A cinco minutos del final, los 'juniors de oro' mandaban de seis (75-81) y ya no dejaron que su rival les alcanzase. A un minuto, los americanos se pusieron 83-86, cuando llegó la jugada decisiva. Raül López penetró, pero dobló el balón fuera a Carlos Cabezas. El escolta, héroe el anterior verano al hacer la canasta decisiva que había dado el triunfo en Mannheim, no falló con el triple y todo se acabó.

El baloncesto español empezaba a reescribir su historia con el primer capítulo de la edad dorada del baloncesto español, que tuvo su punto álgido en el oro del Mundial de Japón de 2006, con un equipo donde estaban Navarro, Pau, Reyes, Berni Rodríguez y Cabezas, además de Calderón. En 2019 se celebró el vigésimo aniversario de esta gesta, unas semanas después, aquella semilla continuaba dando frutos con el segundo Mundial de la historia en China.

Tres medallas de oro, dos de plata y tres bronces en los Europeos y, sobre todo, las platas olímpicas de 2008 y 2012 poniendo contra las cuerdas a un 'Dream Team' con las mayores estrellas del firmamento NBA, y un bronce más en Rio 2016, confirman dos décadas después a esta generación, de la que ya sólo queda a nivel internacional Pau Gasol, como una de las más constantes en el éxito de la historia del baloncesto mundial.

Para leer más