7 de junio de 2020
11 de diciembre de 2008

Economía/AVE.- ACS y Sacyr, finalistas en la adjudicación del primer tramo del AVE portugués

LISBOA, 11 Dic. (De la corresponsal de EUROPA PRESS, Patricia Ferro) -

Los consorcios liderados por ACS y Sacyr han quedado como finalistas en el concurso público promovido en Portugal para adjudicar el contrato de obras del primer tramo del AVE luso, el que unirá Caia y Poceirao, según publica 'Diario de Noticias' en su edición de hoy.

El consorcio de ACS lo completa la concesionaria de autopistas portuguesa Brisa (participada por Abertis), mientras que en el encabezado por Sacyr, a través de su filial lusa Somague, también participa Mota Engil.

Estos dos grupos de empresas serán los que pasen a la siguiente fase del concurso, la de negociación, que arrancará a principios de 2009, y la presentación de la propuesta final. Los dos consorcios han logrado calificaciones superiores a quince sobre veinte, con muy poca diferencia entre ellos.

El rotativo luso revela también que tercera posición quedó el consorcio liderado por Cintra, filial de Ferrovial, y en cuarta el consorcio de FCC y la francesa Eiffage.

El principal criterio de evaluación de las propuestas, con un peso del 50% en la puntuación total, ha sido el denominado valor añadido líquido (VAL), índice que pondera el coste de la inversión con su retorno. Le siguió la calidad técnica de las ofertas, con el 30% de la puntuación, y por último, con un 20%, la coparticipación de riesgos entre el Estado y las empresas adjudicatarias.

El presupuesto básico de construcción fijado por el Estado para este primer tramo de AVE fue de 1.400 millones de euros, en tanto que las propuestas presentadas ofrecen un importe de entre los 1.324 millones de euros de consorcio de Brisa y ACS, hasta los 1.760 millones del grupo de FCC.

El Gobierno portugués pretende adjudicar este primer tramo del AVE antes de septiembre de 2009, fecha en la que se deberán celebrar las elecciones legislativas en el país.

La red de Alta Velocidad de Portugal constituye la mayor obra pública del país y tiene una inversión total prevista de 7.000 millones de euros, sólo en construcción. El tramo portugués de la línea Lisboa-Madrid tiene una inversión estimada de 2.400 millones de euros y está previsto que esté concluida en 2013.