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    Empleados de Ineos concluyen la huelga que redujo el suministro de crudo a Reino Unido

    LONDRES, 4 May. (De la corresponsal de EUROPA PRESS Eva Martínez Millán) -

    La dirección de la operadora Ineos y los representantes de los trabajadores de la refinería escocesa de Grangemouth prevén retomar las conversaciones sobre el conflicto laboral en torno a las pensiones tras concluir la huelga de 48 horas que paralizó gran parte del suministro de fuel que recibe el Reino Unido procedente del Mar del Norte.

    El fin del paro, secundado por los 1.200 empleados de la factoría, que tuvo lugar a las 6.00 horas del día 29, dio paso a la entrada de los que comenzaron su turno una hora después y abre una nueva fase en la que la patronal tratará de llegar a un acuerdo con los sindicatos, en un contexto en el que la planta no recuperará la normalidad en su funcionamiento hasta al menos transcurrida una semana.

    Así, la central Unite confirmó que esta misma tarde mantendría una reunión con la dirección de Ineos en Londres a la que asistirá el secretario general, Tony Woodley, y el propio propietario de la operadora, Jim Ratcliffe, si bien advirtió de que está dispuesto a adoptar nuevas acciones para lograr sus reivindicaciones.

    Mientras, el titular de Negocios británico, John Hutton, y el titular de Finanzas escocés, John Swinney, se encuentran desde esta mañana en las mismas instalaciones para tratar de convencer a las partes que cedan en sus posiciones y propicien un acuerdo que ponga fin a la disputa.

    REUNIONES

    En este sentido, el conflicto ha motivado ya una mediación política al más alto nivel, después de que ayer el primer ministro de Reino Unido, Gordon Brown, se reuniese en su despacho del Parlamento con su homólogo de Escocia, Alex Salmond, para evaluar decisiones conducentes al fin del problema, según confirmaron fuentes de Downing Street.

    Así, el paro que comenzó el domingo en la refinería obligó al cierre del oleoducto Forties, propiedad de BP y capital para las islas, puesto que aporta el 30 por ciento del consumo, en una decisión que podría haber costado para las arcas públicas en torno a 65 millones de euros diarios.

    El propio ministro de Negocios, que prevé reunirse también con representantes de la industria del petróleo y del gas y con otros miembros del Ejecutivo escocés, admitió antes de su visita a Grangemouth que la huelga ha causado importantes "inconvenientes" a los usuarios y ha supuesto un coste para la economía.