27 de junio de 2019
  • Miércoles, 26 de Junio
  • 13 de noviembre de 2016

    Energía celebra esta semana la subasta de interrumpibilidad para 2017

    Se rebaja el precio de salida con respecto a la subasta anterior tanto en el bloque de 5 MW como en el de 90 MW

    MADRID, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

    El Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital celebra esta semana, entre el lunes y el viernes, las subastas del servicio de interrumpibilidad -retribuciones por disminuir o cesar el consumo eléctrico en caso de emergencia o de saturación del sistema- que ofrecerán los grandes consumidores de electricidad en 2017.

    En concreto, en estas pujas los grandes consumidores de electricidad lanzarán ofertas por entre 7 y 13 bloques de 90 megavatios (MW), que suman entre 630 y 1.170 MW, y por entre 286 y 394 bloques de 5 MW, que suman entre 1.430 y 1.970 MW.

    El precio de salida para cada megavatio del bloque de 5 MW será de 160.000 euros, frente a los 310.000 euros por cada megavatio del bloque de 90 MW, según el procedimiento publicado para la subasta en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

    En ambos casos supone una rebaja respecto a la subasta procedente, cuando el precio de salida en el bloque de 5 MW fue de 200.000 euros y el de 90 MW, de 340.000 euros.

    Cada uno de los bloques de producto de 5 MW o 90 MW que se pretenda adjudicar será subastado por el administrador en una subasta de precio descendente.

    MÁS BLOQUES DE 90 MW PARA LA GRAN INDUSTRIA.

    No obstante, a pesar de esta presión en el precio es previsible que se amplie el número de bloques de más de 90 MW hasta 10, frente a los ocho del año pasado, lo que ampliará las opciones para la gran industria, indicaron a Europa Press en fuentes del sector.

    Con la reforma energética, el Gobierno creó un sistema de subastas para repartir entre las industrias el llamado servicio de interrumpibilidad, por el que los grandes consumidores de electricidad reciben un incentivo por modular su consumo en momentos de saturación en el sistema eléctrico.

    La primera subasta, celebrada a finales del 2014, generó críticas de varias empresas, especialmente de Alcoa, que amenazó con el despido de trabajadores si no obtenía un precio competitivo para la electricidad.

    Industria realizó a los pocos días una nueva puja que mejoró las condiciones para estas empresas, que ahora reclaman la compra de bloques de megavatios de menor tamaño y periodos más largos para el servicio de interrumpibilidad.

    Con la reforma energética, el coste para el sistema eléctrico asociado a la interrumpibilidad ha quedado recortado de unos 750 millones de euros a cerca de 550 millones en la actualidad.