16 de octubre de 2019
14 de marzo de 2009

El Gobierno comparte la preocupación del sector energético por el parón de las inversiones

BARCELONA, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

La secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, afirmó hoy compartir la preocupación del sector energético por los riesgos que pueden comportar la falta de inversiones en infraestructuras por la crisis general y los bajos precios de las materias primas.

El presidente de Repsol y del Club Español de la Energía, Antonio Brufau, fue el primero en lanzar la advertencia esta semana, al señalar que esta situación puede acabar provocando un 'cuello de botella' cuando se reactive la economía y vuelva a aumentar la demanda, con una posible presión al alza de los precios a medio-largo plazo.

En la clausura del IV Foro Euromediterráneo de la Energía celebrado durante tres días en Barcelona, Ribera constató que una de las lecciones a tomar de la crisis actual es que no se puede volver a reproducir una política de precios baratos de la energía, al menos, si está basada en los combustibles fósiles.

Ribera animó al sector energético a internalizar nuevas variables, como el cambio climático, ya que en su opinión es impensable ser un buen gestor energético sin tener en cuenta los retos que conlleva.

Por su parte, el presidente del Club Español de la Energía y de Repsol, Antonio Brufau, concluyó que estos tres días de foro han servido para evidenciar que los dos polos del Mediterráneo, Norte y Sur, son más que nunca interdependientes, por lo que se debe perseverar en su cooperación. "Mientras los países del norte buscan su seguridad de suministro, los de sur buscan la estabilidad de la demanda a largo plazo", sostuvo.

Fue una opinión compartida por el conseller de Economía de la Generalitat, Antoni Castells, quien constató que el cambio de modelo energético, en un sector trasversal y estratégico, es una realidad, y animó a ver la energía como un factor de integración y no de confrontación entre países de la zona mediterránea.

Brufau también animó a concretar proyectos de cooperación entre ambas orillas, entre países y compañías, y sostuvo que en momentos de crisis como la actual, se debe intentar evitar una reducción de las inversiones. Hizo de nuevo hincapié en que después de la crisis se puede producir un desajuste entre el equilibrio entre oferta y demanda que hará encarecer las materias primas.

Finalmente, el director general del Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMed), Senén Florensa, destacó que el IV Foro Euromediterráneo de la Energía ha servido para ilustrar un nuevo paso hacia la Unión por el Mediterráneo, y recordó que el mundo de la energía ha contribuido a la centralidad de Barcelona en este gran proyecto euromediterráneo.

Europa importa más del 50% de energía, y los países del Sur tienen en el viejo continente su principal mercado exterior, con el 86% de los ingresos de exportación en gas y el 49% de petróleo.