24 de agosto de 2019
  • Viernes, 23 de Agosto
  • 3 de junio de 2008

    La UE estudia obligar a recortar las emisiones de CO2 de los coches a 95 gramos por kilómetro en 2020

    BRUSELAS, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

    La Unión Europea estudia obligar por ley a los fabricantes automovilísticos a recortar las emisiones de CO2 de los coches a 95 gramos por kilómetro en 2020. Esta es la propuesta que presentará la presidencia eslovena a la reunión de ministros de Medio Ambiente de los 27 que se celebrará el próximo jueves 5 de junio en Luxemburgo.

    Hasta ahora, la norma presentada por la Comisión para recortar las emisiones de los vehículos sólo incluía un obligatorio para 2012 de 130 gramos por kilómetro, pero no contemplaba ninguna meta más a largo plazo.

    Una "amplia mayoría" de delegaciones solicitó la introducción de objetivos a largo plazo para que los fabricantes sepan a qué atenerse, según explicaron fuentes de la presidencia eslovena. Por este motivo, el Gobierno de Ljubljana ha decidido poner sobre la mesa la cifra de 95 gramos por kilómetro.

    Algunos Estados miembros apoyan la propuesta de la presidencia, mientras que otros prefieren evitar hacer referencia a una cifra concreta, al considerar que no existe una "base científica sólida" para determinarla.

    Los ministros de Medio Ambiente de los Veintisiete discutirán el jueves esta cifra y el resto de problemas pendientes en el reglamento para reducir las emisiones de C02 de los coches. No se espera que se llegue todavía a un acuerdo porque las posturas están todavía muy alejadas. Aún no hay consenso en la fecha a partir de la cual hay que aplicar el límite de 130 gramos por kilómetro, ya que algunos países piden que se atrase de 2012 a 2015 para dar más tiempo a la industria a adaptarse.

    También hay discrepancias sobre el importe de la multa que se aplicará a los fabricantes que sobrepasen estos límites. Bruselas pide que las sanciones sean de 20 euros por cada gramo por kilómetro que un fabricante supere el límite en 2012 y que aumenten progresivamente hasta 95 euros en 2015, mientras que varias delegaciones creen que este importe es excesivamente alto. Tampoco hay acuerdo sobre cómo repartir la carga entre los fabricantes.