13 de diciembre de 2019
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  • 27 de febrero de 2009

    Economía.- (Ampl.) Fernández Ordóñez dice que las medidas contra la crisis sólo nacionales están destinadas al fracaso

    MADRID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

    El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, advirtió hoy de que las medidas contra la crisis financiera internacional ideadas exclusivamente desde enfoques nacionales "están destinadas al fracaso", por lo que incidió en la necesidad de avanzar en la cooperación y coordinación entre autoridades europeas.

    Durante su conferencia para celebrar los diez años del euro, el gobernador del Banco de España arremetió contra el proteccionismo en el actual escenario de dificultades globales al aseverar que "la respuesta pasa por más Unión Monetaria y por más Unión Europea".

    A su parecer, "la cooperación y la coordinación entre autoridades nacionales, paticularmente en Europa, es hoy más necesaria que nunca", ya que el panorama macroeconómico ha registrado un cambio muy profundo por la crisis financiera y está dominado por la incertidumbre y la presencia de "poderosas tendencias recesivas".

    El gobernador advirtió de que cuanto más se demore la toma de políticas nacionales, "mayores serán los costes potenciales ante acontecimientos adversos", pero también recordó que las autoridades y los agentes económicos deben ser "plenamente conscientes" de la existencia de reglas del juego de la Unión Monetaria.

    Sobre el impacto dispar de la crisis en las diferentes economías europeas, argumento que usan los detractores de la política monetaria única, Fernández Ordóñez reconoció que el Banco Central Europeo (BCE) no puede resolver este problema, sino que tendrán que ser los gobiernos y los parlamentos nacionales los que lo hagan, adoptando las medidas estructurales necesarias.

    No obstante, consideró que no es válido rechazar la Unión Monetaria alegando que los países están privados del instrumento de estabilización macroeconómica que proporcionan las políticas monetarias nacionales, y consideró que precisamente este argumento sirve para recalcar la necesidad de acelerar las reformas estructurales.

    ENCONTRAR EL NIVEL IDEAL DE INTERVENCIÓN PÚBLICA.

    El débil crecimiento potencial, los problemas de competitividad y productividad, la necesidad de encontrar el nivel ideal de regulación e intervención pública, y la insuficiente flexibilidad de los mercados de productos y de trabajo son algunos de los retos a afrontar que mencionó Fernández Ordóñez. "La crisis debe aprovecharse precisamente para emprender todas estas reformas estructurales", sostuvo.

    Según concretó, los países menos dinámicos tienen que hacer su labor en reformas estructurales, como más privatización, más competencia, mayor peso del sector privado de la economía, con el fin de aumentar su crecimiento potencial, mientras que los países con tendencias más inflacionistas, deben hacer sus propias reformas estructurales, reformando las instituciones laborales y el mercado del alquiler.

    El gobernador del instituto emisor incidió en que el aniversario de los diez años del euro llega en un momento económico internacional de gran complejidad, caracterizado por muchas incertidumbres y grandes retos, "al que no son ajenos ni el área euro ni España", pero consideró injusto no subrayar que los años de proyecto europeo común ofrecen "una base sólida" para mantener un "razonable grado de optimismo" sobre la capacidad para hacerles frente.